Aguer pidió a sus fieles que movilicen en contra del aborto

El Arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, pidió hoy “encarecidamente” a los sacerdotes de la diócesis que movilicen a los fieles a participar de la llamada “Marcha por la Vida” contra la legalización del aborto, que se realizará en la cuidad de Buenos Aires el domingo 25 de marzo.

En la última edición del programa Claves para un mundo mejor, que se emite los sábados, Aguer había dicho que en el debate por la legalización del aborto “se juega algo muy importante, se juega el futuro de la patria, el de la Argentina. Creo no cometer una salvajada si digo que la mayoría de la corporación periodística hace campaña a favor del aborto”.

La “Marcha por la Vida” se realizará el próximo domingo 25 de marzo y partirá a las 15 desde Plaza Italia para marchar hacia la Facultad de Derecho, en la Ciudad de Buenos Aires.

En un comunicado difundido hoy por el Arzobispado se recuerda que Aguer llamó reiteradamente a defender la vida humana desde la concepción.

“Nosotros defendemos la vida y luchamos, especialmente, para que se reconozca la cualidad plenamente humana del embrión, del feto, del niño por nacer. ¿Por qué hacemos eso? Lo hacemos porque hay evidencias científicas indiscutibles y, además, porque Nuestro Señor Jesucristo fue un niño por nacer, formado virginalmente por la acción del Espíritu Santo en el seno de la Virgen María. Fue un feto parido virginalmente por la Virgen María”, destacó

Agregó que “nosotros queremos defender la vida desde el instante de la concepción y queremos decir ‘No al crimen del aborto’. Esto supone también que el Estado en lugar de legalizar el aborto, en lugar de despenalizarlo totalmente, lo que debe hacer es ayudar para que los niños nazcan y puedan ser criados y educados como deben serlo”.

“Todo el mundo sabe que muchas veces el aborto es el recurso que sigue a un embarazo no deseado, y esto tiene mucho que ver con lo que pasa hoy día, con ese pansexualismo general, con esa falta de criterio por la cual desde muy chicos, ya desde la primera adolescencia, empiezan con las relaciones sexuales. No están preparados para eso, no están preparados para ser padres y madres… No basta el “cuidarse”, el “cuidarlos” repartiendo preservativos y anticonceptivos. Es preciso ayudar a que se formen integralmente, y reconozcan que el acto sexual tiene un doble significado, unitivo y procreativo”, concluyó.