Argentina prevé triplicar su producción de litio en cinco años con inversiones por u$s 1500 millones

Argentina cuenta con una capacidad instalada de producción de litio de 35.500 toneladas por año lo que significa el 16 por ciento de la oferta global, pero tiene en etapa avanzada de desarrollo otros cinco proyectos que le permitirán triplicar su producción en 2021 con inversiones por US$ 1.500 millones y exportaciones por unos 880 millones de la moneda estadounidense.

Así se desprende de un informe elaborado por la subsecretaría de Desarrollo Minero en el que se destaca que actualmente hay en el país dos proyectos en producción que son el Salar del Hombre Muerto/Mina Fénix, que produce desde 1997 en Catamarca; y el Salar de Olaroz en Jujuy, próximo a alcanzar su capacidad plena este año.

En 2016, Olaroz representó el 6% de la producción mundial y marcó un hito al tratarse del primer proyecto greenfield (“desde cero”) en salmueras tras 19 años, mientras que la empresa Orocobre operadora del yacimiento planea para los próximos años al menos duplicar su capacidad de 17.500 a 35.000-42.500 toneladas, aprovechando la infraestructura actual..

Al mismo tiempo, hay varios proyectos con diferente grado de avance que podrían estar operando en los próximos 5 años, entre los que se destaca el que lleva adelante la empresa Lithium Americas junto con SQM y JEMSE, en el Salar de Caucharí, Jujuy.
Allí los socios anunciaron la construcción de una planta de litio-potasio con una capacidad de 25.000 tpa que estaría produciendo en 2019, y una segunda etapa proyectada que sumaría 25.000 tpa adicionales.

El grupo Galaxy Resources proyecta construir en el Salar del Hombre Muerto, también en Jujuy, una planta que estaría produciendo 25.000 tpa en una primer fase hacia 2020; en tanto que la empresa Eramet finalizó los estudios en los salares de Centenario y Ratones para la construcción de una planta de 20.000 tpa.

Otro de los proyectos más avanzados es el de Enirgi Group, la firma operadora de Salar del Rincón, en la provincia de Salta, que posee una planta piloto de 1.200 tpa, y busca financiamiento para construir una planta con capacidad de 20.000 tpa.

Si se consideran estos cuatro grandes proyectos que se encuentran más avanzados, más la ampliación programada por Olaroz, se incorporarían unas 110.000 toneladas nominales a la actual producción, lo que implica inversiones por u$s 1.500 millones y exportaciones anuales por unos u$s 880 millones, a un promedio de 8.000 dólares la tonelada aunque algunas proyección ubican la cotización en los 12.000 dólares para los próximos años.

El informe de la subsecretaría a cargo de Mario Capello, quien depende del secretario de Minería, Daniel Meilán, resalta que además de estos proyectos, en Argentina hay otros cinco en etapa de exploración avanzada, 12 en exploración inicial y otros 17 en etapa de prospección.

Cada proyecto de litio con un horizonte de 40 años y una capacidad estimada de 20.000 tpa requiere en promedio unos 350 millones de dólares de inversión y emplea en su construcción entre 400 y 600 personas, mientras que para la operación genera alrededor de 200 fuentes de trabajo permanentes, entre mano de obra directa e indirecta.

Con las cifras consolidadas de 2016, Argentina fue el país productor más dinámico de los últimos años al pasar del 11% al 16% de participación en el mercado mundial de derivados de litio.

Las autoridades mineras destacaron “la oportunidad argentina ante un crecimiento de la demanda y una carrera de proyectos en el mundo radica en desarrollar nuevos proyectos de modo que se estabilicen, antes de que se cierren, por saturación de participantes, las ventanas de oportunidad para el ingreso de nuevos competidores”.

El mercado internacional de este mineral se encuentra en un ciclo ascendente, pero es aún pequeño si se lo compara con otros minerales, ya que a datos de 2016 el valor de la producción mundial de oro (124 mil Millones USD), por ejemplo, es de 87 veces la del litio (1,4 mil USD) y la del cobre (94.437 MM USD) unas 66 veces.

La tonelada de carbonato de litio dio cuenta de un incremento del 48,02% al pasar de un promedio de u$s 5.050 la tonelada en 2014 a u$s 7.475 en 2016, con picos en el segundo semestre del año que superaron los 9.000 u$s.

En cuanto a la demanda global del año pasado cerró en 37.800 toneladas, un 13,5% mayor a la de 2015, mientras que en el mismo período el uso del litio en baterías, con un 39% del mercado, desplazó del histórico primer lugar al de cerámica y vidrio, y se espera que para el 2025 represente más de dos tercios de la demanda.

La Argentina se encuentra en cuarto lugar en cantidad de reservas probadas de litio, aunque dependiendo de las fuentes, puede aparecer tercero, y posee entre el 25% y 30% de los potenciales recursos del denominado “triángulo del litio” formado junto con Bolivia y Chile.