Canciller británico afirmó hoy que “nunca existió la más mínima posibilidad” de que Inglaterra boicoteara la Copa del Mundo

El canciller británico, Boris Johnson, afirmó hoy que “nunca existió la más mínima posibilidad” de que Inglaterra boicoteara la Copa del Mundo de Rusia por el envenenamiento del ex espía ruso Serguei Skripal y su hija Yulia en la localidad de Salisbury, en marzo pasado, un hecho del que Londres acusó al gobierno ruso.

“La Copa del Mundo no le pertenece a Vladimir Putin” y un boicot por parte de Inglaterra “solo defraudaría a los simpatizantes”, escribió Johnson para el diario británico The Sun.

Pero el ministro explicó que se plantearon preguntas sobre la participación de los Three Lions, el equipo inglés, en el torneo que comenzó ayer en Rusia después del ataque contra los Skripal con un agente nervioso.

El gobierno británico asegura que no hay una explicación alternativa plausible a la responsabilidad del Kremlin en el ataque, una acusación que el gobierno ruso del presidente Putin ha negado reiteradamente.

Sin embargo, para el canciller, hubiera sido injusto para jóvenes deportistas que se han entrenado tanto para uno de los acontecimientos más importantes de sus carreras.

“Hubiera sido injusto para los aficionados, que simplemente quieren disfrutar del deporte sin la intromisión de la política. Y sobre todo, nosotros en este país no tenemos ninguna disputa con Rusia o el pueblo ruso”, expresó.

Consideró además que para los rusos este Mundial es, por supuesto, un momento de orgullo y emoción.
“Nuestra disputa es exclusivamente con la administración actual del Kremlin y es por eso que nosotros y nuestros amigos globales obtuvimos la mayor expulsión de espías rusos en la historia de la diplomacia”, apuntó.

Sostuvo que al menos 10.000 admiradores de Inglaterra viajarán a Rusia, en un momento de máxima tensión entre los dos gobiernos, y que votantes preocupados le han preguntado cómo se podía garantizar la seguridad de los hinchas ingleses.

En ese sentido, subrayó que no hay nada más que amistad y admiración entre el pueblo británico y el pueblo ruso, dos naciones, destacó, que lucharon juntas contra la tiranía en el siglo XX, en la Segunda Guerra Mundial, contra la Alemania nazi.

“Desde hace meses, nuestra policía viaja a Rusia para reunirse con sus homólogos. La policía rusa ha estado en este país para compartir su experiencia en técnicas de seguridad colectiva. Donde haya un partido de Inglaterra, habrá policías británicos y personal consular del Reino Unido”, explicó.

“Los rusos han prometido una Copa del Mundo segura no solo a la FIFA sino a 31 países visitantes y todos los haremos cumplir con esa promesa. Admitámoslo: Vladimir Putin no puede permitirse ver este Mundial, al que ha prodigado tantos miles de millones, descender a escenas desagradables que involucran a fanáticos de Inglaterra o de cualquier otro lado”, consideró.

Sin embargo, para el ministro británico, “será imposible para cualquiera de nosotros ignorar por completo las realidades del comportamiento ruso en Europa y en todo el mundo”

“Sin duda fue la Rusia de Putin la que ganó el derecho de ser sede de la Copa del Mundo. Pero este Mundial no pertenece al Kremlin, pertenece a los fanáticos del fútbol de todo el mundo”, concluyó Johnson.