Carrió, la pieza que no encaja en ningún puzzle

 

Banner Credicoo - Nuestros Valores. Nuestros - Clic de noticias 770 px. x 90 px. - Actualizdo al 12-05-2016

“Adentro es menos dañina que afuera”. Lo dicen en Casa Rosada y lo dicen sobre Elisa Carrió, Lilita, el más feroz de los francotiradores de la política criolla. La dirigente del ARI atravesó estos 7 meses de gobierno entre críticas y defensas, imputaciones envenenadas a figuras clave del esquema macrista, que sirvieron como anticipo –o alerta– de lo que tiene por delante.

Carrió se anotó, antes que nadie, para ocupar una banca de senador nacional por Buenos Aires de las tres que se eligen el año próximo. Carrió lo decidió –aseguran en el PRO– por sí misma. Se lanzó, empezó precipitadamente la campaña y allí está: activa y recargada, enfocada en varios blancos móviles a la vez, la mayoría sus potenciales competidores del año próximo. En el PRO dan por hecho que Carrió será, en estos meses, una protagonista central de la política, sobre todo en los medios y que por eso, la manera de morigerar los eventuales efectos negativos de su desempeño y sus declaraciones, es que se mantenga dentro de la alianza Cambiemos.

“Si no la contenemos y se va por afuera, aunque saque 4 o 5 puntos, que pueden hasta ser 8, nos los quita todo a nosotros” detallan en Casa Rosada asumiendo, de facto, que la idea de soltar a Carrió está entre las opciones y que, ante eso, se analizaron los riesgo de desprenderse de la jefa del ARI.

Carrió juega con esas variables y así como disparó contra Daniel Angelici y contra Néstor Grindetti, podría en el futuro cercano descargar su furia sobre Jorge Macri, el candidato que aparece con más visibilidad en este tiempo. En La Plata, parecen sostener el acuerdo con el Macri intendente de San Vicente pero, a la vez, interpretan que su exposición prematura puede terminar siéndole perjudicial.

En el entorno de María Eugenia Vidal advierten que no es necesario trazar una hoja de ruta sobre la elección del 2017 porque la estrategia del PRO estará, en gran medida, supeditada a lo que pase con el PJ.

¿Una PASO entre Carrió y Jorge Macri? El lado positivo sería que aportaría una interna atractiva; el lado negativo que la campaña puede ser sanguinaria y que, después de ella, resulte difícil contener a todos los votantes. Lo enseñó la interna entre Aníbal Fernández y Julián Domínguez; juntos sumaron 40 puntos; pero el quilmeño solo apenas rondó los 35. Lo que perdió en el camino fue lo que le hizo perder la elección.

La presencia de Carrió en el ring tiene, adicionalmente, un efecto intrigante para el peronismo. Para todos los peronismos. La dirigente ya ha disparado lluvia ácida sobre Sergio Massa y sobre Daniel Scioli. Y deslizó, aquí y allá, que en “otro momento” hablará de Florencio Randazzo, como si estuviese esperando si finalmente el dirigente de Chivilcoy se suba o no a la disputa por la senaduría del 2017.

Carrió, una pieza que no encaja en ningún puzzle, o en todos los rompecabezas produce desajuste.

gif-ciudad-verde-204X103-1