China “seguirá expandiendo su diplomacia y su presencia exterior” sin “intención de desplazar a EE UU

China “seguirá expandiendo su diplomacia y su presencia exterior”, como parte del largo camino que le permitirá hacer realidad su modernización, un objetivo para el que “no tiene necesidad ni intención de desplazar a Estados Unidos”, dijo hoy el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi.

“No tenemos que ser rivales, sino socios” en la escena internacional, dado que ambos países tienen “una responsabilidad importante” a nivel global, dijo Wang, en la única conferencia de prensa que ofrece cada año, en el marco de la sesión anual de la Asamblea Popular Nacional (APN), máximo órgano legislativo del país.

Lamentó que “algunos en Estados Unidos” persistan en ver al gigante asiático como a “un competidor estratégico”, dijo el canciller, citado por la agencia de noticias china Xinhua.

Entre un amplio abanico de temas abordados ante la prensa, Wang destacó el papel clave de Beijing en los últimos meses en el deshielo coreano, la mediación entre Myanmar (antigua Birmania) y Bangladesh por la crisis de la minoría musulmana rohingya, entre la India y Pakistán o entre el Gobierno afgano y los talibán, entre otras disputas y conflictos.

Wang dijo que el conflicto en la península coreana es “el más candente” de todos los actuales y recordó que la distensión de los últimos dos meses se debe a que se han seguido las propuestas chinas de que Pyongyang dejara de realizar ensayos y Estados Unidos suspendiera maniobras y ejercicios militares conjuntos con Seúl en la zona.

Esto “prueba que la propuesta china de doble suspensión era la receta adecuada”, señaló, antes de urgir a Corea del Norte y Estados Unidos que “inicien un diálogo lo antes posible” con el objetivo de lograr la desnuclearización de la península coreana.

También saludó que la presencia política y económica china sea cada vez más creciente en Latinoamérica, como lo prueba la reciente reunión China-Celac de finales de enero en Santiago.

Esta influencia cada vez mayor genera recelos en Washington, donde el secretario de Estado, Rex Tillerson, advirtió que China y Rusia son “nuevos poderes imperiales que solo buscan el beneficio propio”.

Sobre este punto, mostró su confianza en la relación China-Rusia, y afirmó que la cooperación bilateral y la coordinación estratégica integral entre ambas naciones “es tan firme como la montaña Taishan”, que posee más de 1.500 metros de altitud y es considerada un monte sagrado.

“Las relaciones entre China y Rusia se mejorarán sin cesar,” insistió.

El jefe de la diplomacia china no dudó en apuntar hacia Washington a la hora de criticar las incursiones de buques y aviones militares del Pentágono en aguas del Mar de China Meridional que Beijing considera propias y dijo que la militarización “es el factor más desestabilizador” de la zona, recalcó.

También advirtió al Gobierno de Donald Trump contra la guerra comercial con la que amenaza y dijo que un conflicto de ese tipo “dañará tanto al que la inicie como al país contra el que se dirija”, previno.

Por último, adelantó que China será sede este año de cuatro grandes reuniones internacionales: el Foro de Boao (considerado el “Davos asiático”, en abril), la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS, en junio), el Foro de Cooperación China-África (septiembre) y la primera Feria Internacional Export-Import (diciembre).

Estas citas se suman a las albergadas en los últimos años: como cumbres sobre la Rutas de la Seda, G20 o APEC, así como citas regionales, y muestran una China mucho más ambiciosa de actuar y mostrarse en el escenario global, lejos de la discreción que pedía Deng Xiaoping, pero todavía rehuyendo cualquier conflicto por la hegemonía global.