CRISTINA KIRCHNER EVITÓ LLAMAR LA ATENCIÓN EN SU PRESIDENCIA INTERINA DE CUATRO DÍAS

La vicepresidenta, Cristina Kirchner, estuvo a cargo del Poder Ejecutivo los últimos cuatro días, pero evitó la Casa Rosada, no estampó su firma en ningún decreto ni publicó mensajes en redes sociales y dividió su tiempo entre el Senado, el Instituto Patria y su departamento del barrio porteño de Recoleta.

«En caso de enfermedad, ausencia de la Capital, muerte, renuncia o destitución del Presidente, el Poder Ejecutivo será ejercido por el vicepresidente de la Nación», establece el artículo 88 de la Constitución Nacional.

El pasado martes la ex jefa de Estado había firmado el acta de traspaso del mando por el cual se hizo cargo del Poder Ejecutivo de manera interina ante el viaje a Israel que realizó el presidente Alberto Fernández.

Lejos del temor que habían manifestado algunos dirigentes opositores, en la previa de esa rúbrica desde el entorno de Cristina Kirchner habían aclarado que iba a tener un bajo perfil y que no iría al despacho que tienen los vicepresidentes en Balcarce 50.

En cambio, la presidenta del Senado dividió su tiempo entre la Cámara alta, el Instituto Patria y su departamento de Uruguay y Juncal, en el barrio porteño de Recoleta.

Tampoco tuvo actividad en sus redes sociales, ya que los últimos mensajes en sus cuentas de Twitter y Facebook son los referidos la nota que subió para comentar sus impresiones del documental de la plataforma Netflix sobre el fallecido fiscal Alberto Nisman, publicada el lunes, un día antes de quedar a cargo del Gobierno.

Hasta la mañana de este sábado, cuando Alberto Fernández regresó al país, Cristina Kirchner ejerció de manera interina el rol de jefa de Estado 1.565 días después de haber dejado el poder el 9 de diciembre del 2015.

La semana que viene la vicepresidenta deberá volver a hacerse cargo del Poder Ejecutivo, ya que el próximo miércoles el Presidente viajará otra vez hacia el exterior: su destino será Europa, donde tiene previsto reunirse con el papa Francisco y sus pares de Italia, Sergio Mattarella; de España, Pedro Sánchez; y de Francia, Emmanuel Macron.

De todos modos, la exmandataria mantendrá la misma actitud y evitará llamar la atención hasta el 5 de febrero, cuando regresará el jefe de Estado: al igual que sucedió en los últimos días, la Casa Rosada estará manejada por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.