Devaluar las jubilaciones – Por Alfredo Zaiat

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El Gobierno confía en seguir con su exitosa estrategia de confusión discursiva para convencer a la inmensa masa de jubilados de que la reforma previsional no los perjudicará. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, la adelantó en conferencia de prensa, luego del discurso de Mauricio Macri en el CCK, cuando dijo que el ajuste por inflación no permitirá que los haberes pierdan contra los aumentos de precios. No precisó ni le preguntaron a qué precios de bienes y servicios se refería. Los jubilados tienen un consumo diferente al general por lo que el índice del Indec no permite capturar en su totalidad la incidencia de los aumentos en el presupuesto del hogar de los jubilados. Por caso, el rubro Salud en el índice de precios de los jubilados tiene una ponderación que duplica al de los trabajadores registrados.

El haber de los jubilados perderá capacidad de compra en relación a la variación de precios de la canasta de bienes y servicios de los adultos mayores. El ajuste trimestral por la inflación que impulsa el gobierno no congelará los haberes en términos reales, como algunos salieron rápido a criticar. La situación será peor. Los irá devaluando paulatinamente. La propuesta oficial es una fórmula de movilidad con una indexación que será más baja que la actual al utilizar el índice de precios general, pero la cesta de consumo de los jubilados es más cara. El perjuicio será entonces por partida doble: el aumento de las jubilaciones será más bajo y por un coeficiente de ajuste que las hará retroceder aún más en poder adquisitivo. La caída nominal de los haberes sería de 9 a 13 por ciento el año próximo, según diferentes supuestos incorporados en cálculos realizados por especialistas. La pérdida anual alcanzaría por lo menos a casi 11 mil pesos para quienes cobran la mínima, incluyendo el aguinaldo.

La propuesta del gobierno significa un fuerte castigo al ingreso de los jubilados, daño que queda al descubierto cuando se realiza el ejercicio de estimar a cuánto ascendería hoy el haber con la indexación por inflación y cuánto subió con la actual fórmula de movilidad desde su vigencia. El primer aumento se aplicó en marzo de 2009, pasando la jubilación mínima de 690 a 770 pesos. Desde entonces se aplicaron dos ajustes anuales, siendo el último en septiembre pasado, elevando el haber a 7246 pesos. El incremento fue de 950 por ciento entre marzo 2009 y septiembre 2017. En ese mismo período, la inflación fue de 692 por ciento, tomando indicadores de consultoras, el promedio de los institutos provinciales y desde 2016 el IPC-CABA e IPC-Indec.

El saldo de esa comparación es revelador del objetivo oficial: con la propuesta de indexación del gobierno, la jubilación mínima hubiera sido hoy de 5470 pesos, en lugar de los 7246 pesos. Casi 25 por ciento menos, unos 1800 pesos por mes. A esto se habrá querido referir el presidente Macri acerca de que todos tienen que ceder un poco. Los jubilados quedaron en primera fila de esa convocatoria.