Dos atentados suicidas contra los Ministerios de Educación en Jalalabad y el de Desarrollo Rural en Kabul

Dos atentados suicidas contra los Ministerios de Educación en Jalalabad y el de Desarrollo Rural en Kabul, causaron al menos 16 muertos entre víctimas y atacantes, y el segundo de los ataques fue reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico.

El ataque a la sede provincial del Ministerio de Educación en Jalalabad, capital de la provincia de Nangarhar, en el este del país y limítrofe con Pakistán, comenzó alrededor de las 9:50 hora local (las 2:20 en la Argentina), cuando cuatro hombres asaltaron el edificio gubernamental.

Uno de ellos detonó el chaleco que portaba cargado de explosivos en la entrada del edificio según relató Attaullah Khogyanai, portavoz del gobernador de Nangarhar.

“Por el momento cuatro atacantes murieron, el primero a causa de su propia explosión y los otros tres fueron abatidos por las fuerzas de seguridad durante un breve tiroteo”, aclaró Khogyanai citado por la agencia de noticias EFE.

Un portavoz del directorio de Salud Pública provincial, Inamullah Myakhil, confirmó la cifra de 10 civiles con atención hospitalaria tras resultar heridos, aunque la mayoría de ellos fueron dados de alta.

El segundo ataque ocurrió casi seis horas después, en la capital afgana donde la sede del Ministerio de Desarrollo Rural fue el blanco elegido por los extremistas.

De acuerdo al vocero del Ministerio de Salud Pública, Wahidullah Majroh, la cifra de víctimas de este atentado ascienden a 12, incluyendo al atacante suicida que hizo explotar las bombas que portaba sobre la 13 hora local (8:30 GMT), a la entrada del Ministerio.

Horas después del atentado en la capital afgana, la agencia Amaq, vinculada al Estado Islámico, le adjudicó el ataque a ese grupo yihadista e identificó al autor como el “jeque Raduan” asegurando que detonó un cinturón de explosivos en las puertas del Ministerio en Kabul.

La agencia también publicó una fotografía del supuesto autor del atentado, en la que aparece posando con un fusil, frente a una bandera negra del grupo yihadista.

El ataque se produce un día antes de que entre en vigor el alto el fuego decretado por el Gobierno y a
tres para que los talibanes comiencen un cese similar con motivo del final del Ramadán.

En rigor, se trata del primer alto el fuego en 7 años de conflicto iniciado con la invasión estadounidense.

En las últimas semanas, el Estado Islámico amenazó en las redes sociales con atacar escuelas y personal educativo, según indicó el portavoz del Departamento de Educación provincial, Asif Shinwari.

Nangarhar, provincia fronteriza con Pakistán, es una de las zonas más inseguras de Afganistán y en ella operan los talibanes y el Estado Islámico, que tiene en esta zona su principal bastión en el país asiático.