El fracaso de Sturzenegger – Por Alfredo Zaiat

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El Banco Central bajo el mando de Federico Sturzenegger planteó como su principal meta reducir la tasa de inflación utilizando la tasa de interés, estrategia que no ha entregado ninguna satisfacción al gobierno y sí al mundo de las finanzas que está ganando mucho dinero en forma muy fácil.

El manejo de la autoridad monetaria es uno de los casos más emblemáticos de la desorientación de la administración económica del gobierno. El aspecto perturbador en la actual coyuntura económica es que el presidente Macri privilegia a Sturzenegger entre los integrantes de la fragmentada área de gestión de la economía.

El endeudamiento del Banco Central es explosivo, el balance de la entidad es delicado, la desregulación total del mercado cambiario deja la economía a merced del capital especulativo y el manejo de la tasa de interés es un espanto. Sturzenegger subió y bajó la tasa varias veces en apenas 17 meses de gestión. Esa política errática sólo refleja una conducción de improvisados y muy lejos de lo que el mercado denomina “profesionales”. Hace casi dos meses redujo los encajes bancarios (el dinero que las entidades deben mantener inmovilizado), que implicó una expansión monetaria (aumento de la liquidez), y ahora elevó la tasa de interés, que es una medida de contracción monetaria (disminución de la liquidez). Estas medidas son opuestas. Para algunos observadores de la política del BCRA esto es incompetencia de Sturzenegger y equipo, aunque para otros son ofrendas de rentables negocios a la banca.  Un Banco Central administrado con mínimos criterios de prudencia no altera el rumbo de la tasa de interés en cinco oportunidades en tan breve período.

El objetivo principal manifestado por el titular del BC, Federico Sturzenegger, es la reducción de la tasa de inflación utilizando exclusivamente la tasa de interés. No lo ha conseguido. En 2016, el aumento de precios promedio fue de 41 por ciento, duplicando el del último año del anterior gobierno y siendo el más elevado desde 2002. En el primer cuatrimestre, el Indec de Macri anotó una inflación acumulada de más del 8,0 por ciento y el IPC de la Ciudad, pasó el 9,0.

Pese al evidente fracaso en disminuir la tasa de inflación, Sturzenegger defiende la última suba de la tasa desafiando a sus críticos con un twit desde su cuenta personal: “Es sorprendente la cantidad de defensores que tiene la inflación en nuestro país…”, escribió. El presidente del Banco Central muestra así signos de no entender que quienes lo cuestionan no festejan la inflación, sino que advierten que su política no ha servido para disminuirla.

Es evidente que la política monetaria no ha tenido efecto para alterar el actual ciclo inflacionario. Pese a ello, el Banco Central insiste con su estrategia. La tasa de interés no baja la inflación; sólo provoca más recesión y ganancias especulativas fabulosas con la bicicleta dólar-pesos-dólar. El BC está tirando municiones a un objetivo que reconoce otras fuentes principales de tensión. No es indiferente en cambio para la producción ni para la especulación. Castiga fuerte a lo primero porque es conveniente desplazar la actividad de producir hacia la especulación financiera, que pasa a desarrollarse en el mejor lugar del mundo.

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