El gobierno italiano amenazó hoy con boicotear el encuentro europeo sobre inmigración

El gobierno italiano amenazó hoy con boicotear el encuentro europeo sobre inmigración que se realizará el próximo domingo en Bruselas, si el resto de los países trata de “mandar más inmigrantes” a la península.

El Ejecutivo del gobierno de la Liga Norte y el Movimiento Cinco Estrellas confirmó su rechazo a que las barcas de organizaciones no gubernamentales que rescatan migrantes en el Mediterráneo puedan atracar en puertos italianos.

“Si vamos a Bruselas para tener el documento ya escrito por Francia y Alemania, si piensan mandarnos más inmigrantes, entonces no vamos”, planteó el ministro del Interior y vice premier italiano, Matteo Salvini.

En ese marco, el líder de la derechista Liga Norte agregó que el premier Giuseppe Conte “tiene el mandato de mantener alto el orgullo del pueblo italiano”, según declaró a última hora de ayer al programa Porta a Porta de la RAI.

El domingo, el presidente de la comisión europea Jean-Claude Juncker reunirá en un encuentro “informal” en la capital belga a Conte junto con otros líderes del viejo continente como el español Pedro Sánchez, el francés Emmanuel Macron, el austriaco Sebastian Kurz, la alemana Angela Merkel, el griego Alexis Tsipras, el maltés Joseph Muscat y el búlgaro Boyko Borissov.

La cumbre, previa del Consejo Europeo en el que participarán todos los miembros de la Unión Europea la semana próxima, servirá para tratar de acercar posiciones entre los países más comprometidos con la llegada de inmigrantes, especialmente por la ruta del Mediterráneo.

En ese marco, Salvini confirmó su ira con el resto de los líderes europeos y planteó que “Macron es un charlatán y Sánchez también”.

“Si hablan de bondad y generosidad, que la demuestren”, remarcó Salvini luego de las críticas de España y Francia a la gestión inmigratoria por parte de Italia.

Las declaraciones de Salvini llegaron luego de que la prensa italiana difundiera ayer un supuesto borrador acordado por Francia y Alemania que buscaría “reducir de manera significativa” los movimientos migratorios dentro de la UE, lo que Italia considera que provocaría mayor presencia de inmigrantes en su territorio.

“No estoy disponible a discutir movimientos secundarios dentro de Europa sin afrontar primero la emergencia de los movimientos primarios, que Italia tiene que afrontar por sí sola”, aclaró ayer Conte en su cuenta de Twitter.

Salvini confirmó hoy a través de Facebook que los barcos de las ONG que rescaten migrantes en el Mediterráneo “no tocarán más el suelo italiano”, porque “no hacen voluntariado” sino que “ayudan al tráfico de seres humanos”, y sostuvo que “estos falsos socorristas miran más a la cartera que a salvar vidas”.

“¿Han hecho un acto por la fuerza sin escuchar a la guardia costera italiana y a la libia? Entonces llevan la carga de seres humanos a Holanda, hagan un viaje más largo”, dijo Salvini en referencia a una barca de la ONG alemana Lifeline, que según la prensa italiana se encuentra en el Mediterráneo con unos 300 refugiados a bordo, rescatados de un naufragio frente a Libia.

Italia ya rechazó abrir un puerto al buqye Aquarius de la ONG SOS Méditerranée con 630 inmigrantes a bordo y que finalmente desembarcó en Valencia tras el ofrecimiento del gobierno español, y que ahora está regresando de nuevo al Mediterráneo central.