El pocker bonaerense – Por Pablo Ibáñez

La provincia de Buenos Aires tiene una particularidad, tiene cuatro o cinco actores que pueden estar orejeando hasta el último momento. La ventajas de estos dirigentes es que todos tienen un gran porcentaje de reconocimiento, entonces nadie tiene que hacer campaña para que lo reconozcan: Cristina, Sergio Massa, Florencio Randazzo, Elisa Carrió, quizá un poco menos Margarita Stolbizer -aunque últimamente tuvo mayor visibilidad-, pueden estar hasta último momento eligiendo dónde pararse. En definitiva, un pocker donde cada uno está esperando ver las cartas que muestra el otro.

Cristina puede estar virando entre ser candidata por Capital Federal, Buenos Aires  o bien Santa Cruz hasta el último día. A Máximo le pasó lo mismo, a Alicia Kirchner incluso. Siempre el kirchnerismo ha jugado mucho con ese misterio.

Florencio Randazzo, en las últimas semanas ha tenido varias reuniones, entre ellas con Felipe Solá con quien se reconcilió después de muchos años de distanciamiento. Recordemos que Randazzo fue ministro de Gobierno de Solá, y terminaron mal en el 2006 cuando Solá intentó ir forzado o arriesgarse a una interpretación de la Constitución bonaerense para tratar de ir por un tercer mandato, en realidad, por un segundo mandato y medio. En ese momento, lo que la Constitución prohibía era que a alguien lo reelijan para ser gobernador, y siendo que él había sido llegado al cargo siendo vicegobernador, sostenía que esa prohibición a él no le afectaba.

Hubo una discusión en ese momento con Randazzo que era una de sus dos espadas políticas -la otra era Federico Scarabino- quien le decía a Felipe Solá que armara un nuevo sucesor -sugiriéndose a sí mismo- dado que si seguía insistiendo con la figura de Solá, Kirchner le iba a terminar boleteando al final, y el felipismo se va a quedar sin candidato. Solá insistió con su plan, y luego de tensiones se distanciaron. Y como ocurre con frecuencia, el problema vino por otro lado: Carlos Rovira -en su intento de reelección- perdió un plebiscito contra el obispo Joaquín Piña en Misiones (lo que fue un golpe para el gobierno nacional porque Kirchner apoya a Rovira en ese momento); en Jujuy pasa algo semejante, con lo cual ya le insistían a Felipe que desista de esa postura: para entonces ya la relación con Randazzo estaba socavada, sumado a que éste operaba para Kirchner.

Hoy en día, Randazzo es una figura con la que todos quieren bailar, pero hay que ver quién se casa. Es un tipo que mide bien, es una variable interesante dentro del peronismo, que aparece como una alternativa entre Massa y Cristina. En particular, es un político que camina, que se ha reunido con la CGT,  incluso otros gremios que están por fuera de la CGT, CIA (el de la unión ferroviaria), Rodolfo Daer, el Movimiento Evita, el grupo Esmeralda, entre otros. En este sentido, ayer se reunió con Domingo Pepo -el gobernador del Chaco-; y hace unos días con el gobernador de entre Ríos, Gustavo Bordet: “los nuevos gobernadores”.