El Vaticano restauró una parte del Muro de Berlín

El Vaticano terminó en los últimos días los trabajos de restauración del bloque original del Muro de Berlín que se encuentra en sus jardines y que el papa Francisco nunca vio hasta ahora.

El fragmento, de 3,80 metros de largo y 1,2 metros de alto, reproduce la fachada de una Iglesia del lado este de la ciudad alemana en tiempos de división y fue donado por el ex director deportivo de Ferrai Marco Piccinini, quien lo compró en una subasta en Montecarlo.

Sin embargo, el pontífice argentino “nunca” vio el pedazo de muro, ya que jamás recorrió esa parte de los jardines vaticanos, según informó una fuente vaticana a Télam.

El fragmento de muro fue descubierto el 28 de febrero de 1995 por el entonces Pontífice Juan Pablo II y emplazado a 200 metros de la Casina Pio IV que alberga la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano, sobre la calle Viale San Benedetto, Patrono de Europa.

Junto al fragmento hay una placa con palabras pronunciadas por el papa polaco en 1978: “No tenga miedo, abran las puertas, abran las puertas a Cristo. Abran las fronteras de los Estados, los sistemas económicos y políticos. No tengan miedo”.

La restauración, como toda la conservación de los jardines, corrió a cuenta del “Governatorato”, la estructura de gobierno del Vaticano que comanda el cardenal italiano Giuseppe Bertello, y fue encargada al arquitecto Flaviano Antonio Vitali.