EN LÍNEA CON ESTÁNDARES GLOBALES, EL BANCO CENTRAL EXTREMA CONTROLES SOBRE LOS RIESGOS DE LAS ENTIDADES FINANCIERAS

La autoridad que preside Luis Caputo mejora así el control sobre el riesgo actual o futuro para el capital o los resultados de una entidad financiera, a raíz de fluctuaciones adversas de las tasas de interés que afecten a las posiciones de su cartera de inversión.

Las variaciones de tasas impactan en el valor presente de las distintas posiciones del capital de los bancos, por lo que el Central quiere monitorear con mayor frecuencia el valor económico del patrimonio de cada firma que opera en el país.

Los bancos públicos y privados tendrán que brindar información complementaria con las presentaciones coincidentes con el último mes de cada trimestre (marzo, junio, septiembre y diciembre), según la disposición oficial.

Así lo definió la autoridad monetaria en la Comunicación “A” 6561/2018, que es una adecuación de la Circular CONAU 1 – 1293 sobre el Régimen Informativo Contable Mensual, con la Exigencia e Integración de Capitales Mínimos.

De esta manera, el Banco Central incluyó un nuevo enfoque para la medición del riesgo de tasa de interés en las carteras de inversión (RTICI) en los lineamientos para la gestión de riesgos en las entidades financieras.

Se trata de la adopción de la versión originalmente propuesta por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea en 2016 (IRRBB, por sus siglas en inglés) con entrada en vigor en julio de este año.

La suficiencia del capital para la cobertura del RTICI debe estar específicamente considerada en los procesos de evaluación de la adecuación del capital interno (ICAAP, por sus siglas en inglés).

El nuevo concepto constituye, junto con el trabajo sobre una Revisión Fundamental de la Cartera de Negociación (FRTB), la respuesta del organismo suizo a la crisis financiera de 2008; el objetivo es, básicamente, mitigar los riesgos.

En esa crisis con epicentro en los Estados Unidos se observaron especialmente insuficientes los requerimientos de capital del segundo pilar de los acuerdos de Basilea para hacer frente a las dramáticas devaluaciones de los activos sensibles al riesgo de tasa de interés.

Mientras que el RTICI arranca a la fecha prevista, la introducción del FRTB habría sido aplazada por la autoridad monetaria al menos hasta 2022, debido al gran esfuerzo que significa su implementación.