EN SU ÚLTIMA REUNIÓN DEL MERCOSUR, MACRI DIJO QUE «CON MÁS DEMOCRACIA» SE DEBEN RESOLVER LAS «TENSIONES» EN LA REGIÓN

 Al participar en Brasil de la Cumbre del Mercosur, que significó la última actividad internacional de su mandato, el presidente Mauricio Macri destacó hoy la necesidad de resolver «con más democracia» las «tensiones» en la región, que incluyeron en los últimos tiempos conflictos en Bolivia, Chile, Venezuela y Ecuador.

«Los problemas en democracia se resuelven con más democracia y más diálogo», aseguró el mandatario, al tomar la palabra en el plenario realizado en la ciudad de Rio Grande do Sul, a cinco días de traspasar el mando a Alberto Fernández.

Por otra parte, Macri planteó la importancia de fortalecer y darle continuidad a la política seguida por el bloque durante estos cuatro años para avanzar «en la convergencia con los países de la Alianza del Pacífico».

En ese sentido, remarcó que el Mercosur debe continuar «profundizando la negociación de acuerdos» para avanzar hacia una mejor inserción global y para «aumentar la competitividad y la participación de nuestras economías en los flujos de comercio e inversiones».

Desde su llegada a la Presidencia, Macri exhibió su intención de que el Mercosur confluya en una alianza comercial con el otro bloque regional de mayor peso, la Alianza del Pacífico, que integran México, Chile, Colombia y Perú.

«Hemos generado en estos años un espacio de entendimiento, de consolidación, de dinamismo para el Mercosur que no hay que abandonar», insistió el mandatario saliente, al participar por última vez en una cumbre de Jefes de Estado del bloque regional.

En la ciudad del sur de Brasil, Macri se reunió con sus pares Jair Bolsonaro (Brasil) y Mario Abdo Benítez (Paraguay), y con la vicepresidenta de Uruguay, Lucía Topolansky, quien asistió en reemplazo de Tabaré Vázquez.

«No hay que tener miedos, hay que seguir avanzando en la integración con el mundo», recalcó al momento de tomar la palabra.

Advirtió también en su mensaje que la región está atravesando «tiempos de convulsiones y tensiones» y expresó su convicción en el sentido de que «en democracia los problemas se resuelven con más democracia y con más diálogo».

Al respecto, Macri dijo que se está «siguiendo de cerca lo que está ocurriendo en la hermana Bolivia» tras la crisis que derivó en la salida de Evo Morales, y señaló: «Las elecciones son la única manera de canalizar la voluntad del pueblo boliviano y los mecanismos previstos en su Constitución son los que van a permitir resolver esta situación».

Sobre el conflicto social en Chile, sostuvo que respalda «la plenitud del ejercicio democrático con que se están encarando las demandas, promoviendo el diálogo entre las fuerzas políticas y sectores representativos».

A su vez, dedicó unos párrafos a la situación de Venezuela, país azotado por una dura crisis económica y un éxodo de ciudadanos, y a cuyo presidente, Nicolás Maduro, el gobierno de Macri -y los de los países que integran el Grupo de Lima- no reconoce, e incluso lo volvió a calificar de «dictador».

«Mi solidaridad con el pueblo venezolano ante las violaciones y los atropellos del dictador Maduro, que siguen avanzando y ocasionándole severos problemas humanitarios, sanitarios. Espero que sigamos batallando todos juntos para que lo antes posible se restablezca la democracia en nuestra querida Venezuela», planteó.

En la reunión, Brasil propuso la rebaja del Arancel Externo Común para el comercio intrabloque, del actual 35% al 12,5%, pero la postura de la gestión de Macri fue dejar el tema abierto para que lo resuelva el próximo gobierno de Alberto Fernández.

Sobre el final del encuentro, Bolsonaro traspasó la presidencia pro témpore del Mercosur a su par paraguayo, Abdo Benítez.