Esposa de Netanyahu fue acusada hoy de “fraude sistemático”

Sara Netanyahu, esposa del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue acusada hoy de “fraude sistemático” por cargar 96.000 dólares a los gastos de comida incurridos en la residencia oficial entre 2010 y 2013, informó el Ministerio de Justicia de Israel en un comunicado que recogió la prensa local.

Según la acusación, Sarah Netanyahu ordenó al personal de la residencia del primer ministro en Jerusalén que pida en restaurants gourmet la comida consumida en la residencia, por un total de 350.000 shekels (96.000 dólares), en violación de las normas vigentes.

El cocinero de la residencia estaba trabajando en el momento en que Sarah Netanyahu hizo los pedidos, y la ley prohibe que la residencia encargue comidas desde el exterior si puede proveerse con su propio personal.

Junto con la esposa del primer ministro, fue acusado un ex subdirector general de la oficina del premier, Ezra Saidoff.

Los dos están acusados de recepción fraudulenta agravada de mercaderías, fraude y abuso de confianza, informó el diario israelí Haaretz.

La acusación formal de la esposa del primer ministro siguió intentos fallidos para llegar a una resolución del asunto con los fiscales cuando Sara Netanyahu se negó a aceptar pagar la residencia por el valor de las comidas y admitir las acusaciones en su contra.

El 27 de mayo pasado la fiscalía dio a Sara Netanyahu la última oportunidad para que aceptara un acuerdo y devolviera parte de los gastos, a cambio de evitar el procesamiento.

El fiscal general Avichai Mendelblit siguió las recomendaciones del fiscal de distrito de Jerusalén y del fiscal Shai Nitzan, y rechazó los argumentos del abogado de Sara Netantyahu en una audiencia previa, informó el ministerio de Justicia en el comunicado.

Según la investigación, hay pruebas de que la esposa del primer ministro israelí sabía que estaba prohibido hacer pedidos fuera de la residencia cuando las efectuó.

Posteriormente, señala la fiscalía, Sarah Netanyahu instruyó al jefe de mantenimiento de la residencia, Meni Naftali, y un subordinado suyo, para que oculten que el cocinero estaba en funciones en ese momento.

La investigación empezó en julio de 2015, e indagó sobre la financiación pública de al menos 15 comidas privadas y la falsificación del número de asistentes.

Sarah Netanyahu también está acusada de haber pagado con fondos públicos y a tarifas superiores a las normales un enfermero para su padre y tareas de mantenimiento de Avi Fahima, un integrante de su partido Likud, en su vivienda privada en el balneario de Cesárea.

Originalmente, la mujer del premier israelí afrontaba más causas, pero en septiembre de 2017, Mendelblit anunció que cerraría la mayoría por falta de pruebas de que tuviera conciencia de estar violando alguna norma legal.