Fiscalía española acusa a Rato de haber cobrado más de 800.000 euros en coimas

La Fiscalía Anticorrupción de España pidió que el ex director del FMI y ex vicepresidente del gobierno español, Rodrigo Rato, sea juzgado por el cobro de 835.000 euros en coimas por contratos de publicidad con Bankia, entidad que llevó al borde de la quiebra, según un escrito publicado hoy por la prensa española.

En febrero de 2017, Rato fue condenado por la Audiencia Nacional de España a cuatro años y medio de prisión por haberse apropiado indebidamente de dinero de la extinta Bankia a través de un sistema de “tarjetas black” (opacas al fisco).

No obstante, el ex director gerente del FMI se encuentra en libertad hasta que el fallo sea firme, tras apelar ante el Tribunal Supremo.

En el marco de otra causa abierta en su contra, la fiscal Elena Llorente solicitó a un juez de Madrid que dé el primer paso para sentar a Rato en el banquillo de los acusados en relación con contratos de publicidad firmados por Bankia entre 2010 y 2011, por los que presuntamente cobró “comisiones carentes de justificación” a través de su sociedad Kradonara.

Sin embargo, el magistrado rechaza procesar al ex político español “únicamente” por estos delitos, al entender que el cobro de coimas está íntimamente relacionado con los otros delitos -que se investigan en el caso abierto en torno al origen ilícito de su fortuna.

Rato está imputado en diferentes piezas separadas por delitos de blanqueo, fraude fiscal, corrupción entre particulares y administración desleal.

La investigación busca determinar el origen de su fortuna y esclarecer pagos, préstamos y negocios sospechosos que Rato hizo a través de un entramado familiar en el extranjero mientras presidía Bankia, entidad que fue rescatada por el gobierno de Mariano Rajoy, del Partido Popular (PP) en 2012 para evitar su quiebra.

A partir de la investigación, el Ministerio Público señaló a dos empresas, Zenith y Publicis, que ganaron el concurso para el lanzamiento publicitario de la salida a Bolsa de Bankia, como las responsables de haber pagado dos millones de euros a Alberto Portuondo, a quien los investigadores consideran el testaferro de Rato.

De ese dinero, 835.000 euros fueron a parar a los bolsillos del ex presidente de Bankia y ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), al que se acusa del delito de “corrupción en los negocios”.

De acuerdo con la investigación, Rato introdujo a Portuondo en Bankia en 2010 y le encargó el proceso de selección de las sociedades que participarían en el concurso de publicidad de la entidad y de la campaña de salida a bolsa.

Según la fiscal, Rato se sirvió “de íntimos colaboradores” y “todos ellos constituyeron un auténtico grupo de presión dentro de la entidad financiera actuando como núcleo duro a las órdenes y en beneficio último de Rodrigo Rato”.

El ex vicepresidente del gobierno del conservador José María Aznar fue arrestado durante unas horas en 2015, convirtiéndose en el primer banquero de peso en España en caer en manos de la Justicia en relación con la gestión de entidades financieras, que tuvieren un papel clave en la última gran crisis que afrontó el país.

El ex hombre fuerte del PP está siendo investigado también por irregularidades en la operación de salida a Bolsa de Bankia en julio de 2011, cuyas cuentas falseó para evitar el fracaso de la operación.

El nombre de este ex banquero que presidió el FMI entre 2004 y 2007, apareció en la investigación de los Panamá Papers, la filtración masiva de documentos del estudio de abogados panameño Mossack Fonseca que reveló la identidad de numerosas personalidad del mundo de la política, el deporte y el espectáculo con empresas en paraísos fiscales.