Forcadell fue liberada y generó crisis en el liderazgo catalán

La libertad condicional de la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, y de otros acusados en el Tribunal Supremo abrió hoy una grieta en el relato del independentismo catalán y mostró una crisis en el liderazgo del bloque de cara a las elecciones del 21 de diciembre.

Ante el juez instructor Pablo Llarena, Forcadell y otros cuatro parlamentarios independentistas no sólo calificaron de “simbólica” la declaración unilateral de independencia del 27 de octubre, sino que acataron la Constitución y se comprometieron a cumplirla, lo que les permitió eludir la prisión con una fianza.

Ese gesto rompió con el discurso que lidera el ex presidente depuesto, Carles Puigdemont, quien desde Bélgica defiende la secesión como un hecho consumado y presenta las elecciones convocadas por el gobierno español de Mariano Rajoy como una nueva oportunidad para consolidar la vía rupturista.

Puigdemont anunció esta semana la creación de una “estructura estable” del gobierno catalán “legítimo” en el exilio, mientras sigue presionando para la conformación de una “lista de país”, opción que no está del todo descartada pese a que el martes concluyó el plazo para la presentación de coaliciones.

Forcadell pasó la noche en la prisión madrileña de Alcalá Meco y quedó en libertad hoy luego de pagar la fianza de 150.000 euros que le impuso el juez Pablo Llarena, que investiga por rebelión, sedición y malversación de fondos a los miembros de la mesa del Parlamento catalán por permitir la tramitación y votación de las leyes de secesión de Cataluña.

Su excarcelación fue posible gracias a las donaciones de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), organización que presidió hasta entrar en el Parlamento en 2015.

Algunos militantes independentistas creen que Forcadell “traicionó” a Puigdemont, pero otros consideran que se “sacrificó” para poder salir de prisión, ya que el movimiento la necesita en la calle ante la ausencia del ex presidente, mientras el resto de dirigentes continúan en prisión.

La ANC prometió pagar también los 25.000 euros de fianza que se impusieron al resto de acusados investigados por el Tribunal Supremo español para evitar su ingreso a prisión.

El independentismo volverá a manifestarse mañana en Barcelona para reclamar la libertad de sus presos, con la gran incógnita de si Forcadell encabezará la marcha a falta de otros liderazgos.

Sin embargo, la estrategia que siguió ante el Supremo dejó a la emblemática líder secesionista en una situación compleja para la campaña electoral, ya que implicaría retomar el camino que dijo haber abandonado, lo que además de generar confusión, puede devolverla a la cárcel.

La paradoja es que el Tribunal Supremo podría asumir la totalidad de la causa contra los dirigentes independentistas, lo que abre la posibilidad a que los miembros del gobierno catalán depuestos también puedan ser excarcelados, aunque con las mismas condiciones, lo que los obligaría a acatar la Constitución.

Antes de quedar preso, Junqueras, el lider de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), a quien las encuestas sitúan a la cabeza de los comicios, vetó cualquier pacto con el Partido Demócrata Europeo Catalán (PDeCAT) de Puigdemont, quien al refugiarse en Bélgica tomó una decisión arriesgada para el futuro político del proyecto secesionista.

Aunque ya hace campaña desde Bruselas, Puigdemont está pendiente de ser extraditado a España, algo que presumiblemente no ocurrirá antes de las elecciones, lo que le impedirá estar presente en la campaña.

Los ex socios del gobierno catalán, los anticapitalistas de la Candidatura de Unidad Popular (CUP) también desoyeron el reclamo de Puigdemont de conformar una lista única para enfrentar al “bloque del 155”, como llama a los partidos que apoyaron la intervención del gobierno español en Cataluña.

Ante esta división y ausencia de liderazgo claro, un grupo de ciudadanos independentistas presentó hoy una iniciativa que lleva el nombre de “lista unitaria 1 de octubre”, que consiste en una agrupación de electores que pretenden que encabece el ex presidente.

Según afirmaron, no hablan en nombre de ningún partido ni asociación, aunque en el acto de presentación, que tuvo lugar en el Ateneo Barcelonés, estuvieren presentes algunos políticos del PDeCAT y dijeron que contaban con el apoyo del presidente de ANC, Jordi Sánchez, quien también se encuentra en prisión.

La plataforma ciudadana dijo en su página web que aspiraba a lograr “una lista cívica unitaria y transversal” que incluya a todos los sectores independentistas frente a lo que califican de “partidos destructores del autogobierno de Cataluña” y “el golpe de estado unionista”.

Los partidos no independentistas, ya comenzaron a sacar provecho de esta crisis y confusión.
“Aunque sea ante el juez, celebro que los nacionalistas empiecen a decir la verdad, porque llevamos demasiados años con mentiras, manipulación y utilización de los sentimientos de una parte de la sociedad catalana contra otra”, dijo hoy el líder de Ciudadanos, el liberal Albert Rivera, en declaraciones a Radio Nacional de España (RNE).

“Forcadell deja a los pies de los cabellos y en ridículo a @KRLS (Carlos Puigdemont). Ahora resulta, por lo que dijo en el Supremo, que la DUI (Declaración Unilateral de Independencia) era de broma y la República catalana de Ikea”, escribió por su parte en Twitter Rafael Hernando, el vocero parlamentario del Partido Popular (PP).

El dirigente conservador recogía así con ironía el lema “Bienvenido a la República de tu casa” de los felpudos que vende la popular compañía de muebles y productos sueca, rebajando el proyecto independentista a una mera ilusión de marketing publicitario.