Francisco agradece a Chile y Perú el amor “hacia aquellos que están descartados de la sociedad”

A menos de una semana de iniciar su viaje a Chile y Perú, el papa Francisco envió hoy un videomensaje de cuatro minutos con marcado tono pastoral en el que agradece el amor de ambos países “hacia aquellos que están descartados de la sociedad”, y pide “paz y esperanza, compartidas entre todos”.

“Ante la proximidad de mi viaje a esas tierras los saludo afectuosamente. Voy hacia ustedes como peregrino de la alegría del Evangelio, para compartir con todos la paz del Señor y confirmarlos en una misma esperanza”, dijo el Pontífice en el mensaje previo a la visita que hará entre el 15 y el 21 de enero a los dos países sudamericanos.

“Deseo encontrarme con ustedes, mirarlos a los ojos, ver sus rostros y poder entre todos experimentar la cercanía de Dios, su ternura y misericordia que nos abraza y consuela”, afirmó Francisco antes de iniciar su vigésimo segundo viaje fuera de Italia.

El obispo de Roma destacó que “conozco la historia de sus países, fraguada con tesón, entrega. Deseo, con ustedes, dar gracias a Dios por la fe y el amor a Dios y a los hermanos más necesitados, especialmente por el amor que ustedes tienen hacia aquellos que están descartados de la sociedad”.

Francisco aseveró que “la cultura del descarte cada vez nos ha invadido más”, antes del viaje que lo llevará a Santiago, Temuco e Iquique en Chile, además de Lima, Puerto Maldonado y Trujillo en Perú.

“Quiero hacerme partícipe de las alegrías de ustedes, las tristezas, de sus dificultades y esperanzas, y decirles que no están solos, que el Papa está con ustedes, que la Iglesia entera los acoge, que la Iglesia los mira”, agregó.

En el mensaje con marcado tono pastoral que dejó de lado las polémicas que envuelven la visita, como el conflicto entre Chile y Bolivia por la salida al mar o la situación de corrupción en Perú, Francisco planteó que quiere “experimentar la paz que viene de Dios, tan necesaria; solo Él nos la puede dar”.

“Es el regalo que Cristo nos hace a todos, el fundamento de nuestra convivencia y de la sociedad; la paz se sostiene en la justicia y nos permite encontrar instancias de comunión y armonía”, describió el pontífice antes de expresar su devoción a la Virgen y encomendar a ella el viaje.