Gutiérrez dispuso la reactivación y puesta en funcionamiento de la Planta Industrial de Agua Pesada

A través del decreto 842/18 del 18 de junio de 2018, el mandatario neuquino establece que, como consecuencia de la inexistencia de una demanda tanto nacional como internacional de agua pesada, el único horizonte posible de producción de la PIAP se reduce a lograr la producción en el corto plazo de un inventario de reserva de seguridad para las centrales de operación Atucha I, Atucha II y Embalse.

Este inventario de reserva está estimado en 300 toneladas de agua pesada, considerando dicha producción válida para la reactivación y funcionamiento de la planta.

El proyecto multipropósito involucra la construcción de una planta de fertilizantes nitrogenados y/o amoníaco anexa a la planta industrial y, en su eventual producción dual, se instruyó al Ministerio de Energía y Recursos Naturales de Neuquén para que trabaje en coordinación con la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), a fin de concretar dicho proyecto productivo.

El comunicado del gobierno neuquino difundido hoy, destaca que “el desarrollo de este tipo de proyectos corresponde al sector de la industria química convencional, de muy alta tecnología, elevada escala productiva, capital intensivo y mano de obra altamente calificada”.

Además, el texto subraya que “esta alternativa permitiría mantener una importante fuente de trabajo, con actividades profesionales y técnicos de operación, mantenimiento, laboratorio, logística y administración, al tiempo que generaría un gran efecto multiplicador de otras actividades afines a la explotación, en personal, insumos, repuestos, servicios y transporte”.

El proyecto anticipa que, al reconvertirse la PIAP mediante la instalación de un proyecto productivo de amoníaco, no sólo generaría la posibilidad de producir fertilizantes nitrogenados sino también otros productos, ya que el amoníaco como materia prima es utilizado en la industria química para la fabricación de plásticos, fibras, explosivos, hidracina y productos farmacéuticos, aunque su principal aplicación es la fabricación de ácido nítrico y abonos nitrogenados.

Asimismo, el comunicado explica que “un proyecto de estas características requiere de un consumo intenso de gas, por lo que la iniciativa tiene el doble propósito de darle valor agregado industrial a la producción de los reservorios de ese recurso en la formación Vaca Muerta, sin necesidad de utilizar la capacidad de transporte disponible y otorgar mayor viabilidad al proyecto del tren norpatagónico”.

Los estudios de factibilidad realizados por la empresa dinamarquesa Haldor Topsoe indicaron que es técnicamente factible tanto la producción simultánea de agua pesada y fertilizantes nitrogenados, como sólo la producción de fertilizantes al acoplar nuevas instalaciones en la PIAP.

El acoplamiento resulta posible dado que los procesos de obtención de agua pesada por intercambio isotópico y urea tienen en común la utilización de amoníaco, por lo que la integración de ambas industrias permite disminuir el costo de producción de agua pesada, ya que se logran menores consumos energéticos por kilogramo producido y se emplean más eficientemente todos los servicios de PIAP.

La planta de Arroyito se encuentra ubicada a 50 kilómetros de la ciudad de Neuquén, a orillas del río Limay, y depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica.