Herencia – Por Alfredo Zaiat

Por Alfredo Zaiat

El gobierno justifica la presente caída de las principales variables macroeconómicas en el desorden heredado. Pese a la insistencia del inmenso dispositivo oficial de propaganda público-privado, el anterior gobierno no dejó una “crisis latente”. Ni dilapidó las “cajas”, como se alimentó la confusión general al describir de ese modo la implementación de políticas redistributivas del ingreso, entre las que se destacó la eliminación de las AFJP. Por el contrario, los colchones que dejó el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en población empleada, cobertura social y previsional, nivel de salario del trabajador registrado, cuentas fiscales, desendeudamiento y actividad industrial, en forma global en el bienestar social y en funcionamiento del aparato productivo, son los que han permitido amortiguar la crisis económica provocada por el gobierno de Mauricio Macri en el primer año de gestión.

Esos colchones socioeconómicos que dejó el kirchnerismo facilitaron el despliegue de un ajuste de magnitud con una impactante redistribución regresiva del ingreso sin generar un colapso por el momento. A muchos puede generarle rechazo la mención de la existencia de colchones sociales, económicos y laborales, que no son otra cosa que mejoras relativas de la calidad de vida de la población, porque durante años en el espacio público ha predominado el invento de un país en crisis y en default.

La economía enfrentaba tensiones inflacionarias, cambiarias, fiscales, del sector externo que no necesariamente debían desembocar en un descalabro. El abordaje de esas tensiones no requería convocar a una crisis y menos asegurar que había una única vía para encararlas, como pretende convencer el macrismo y sus voceros oficiosos.

Una cuestión poco analizada para comprender el presente ciclo político es que la Alianza macrismo-radicalismo que gobierna de y para las elites pudo avanzar en el ajuste y la redistribución regresiva del ingreso por los colchones laborales, sociales y económicos recibidos del kirchnerismo.

En otras circunstancias hubiera sido muy difícil llevar a la práctica el encadenamiento de medidas que han disminuido en forma tan rápida el bienestar de amplios sectores de la población. Lo que sucedió fue que se partió de un piso relativamente cómodo y la regresión se pudo asimilar hasta ahora. Si bien hubo espacios de resistencia social que hicieron retroceder un poco la intensidad de esas políticas no han podido modificar su orientación que han afectado la calidad de vida de las mayorías.

El gobierno de Macri no evitó una crisis económica, la provocó. La descoordinación en el manejo de la cuestión económica hasta ahora pudo ser disimulada u ocultada por los siguientes colchones recibidos.

En apenas doce meses el gobierno de Macri despilfarró los colchones económicos, laborales y sociales recibidos, que en forma despectiva han indicado como producto del “populismo”. Van a extrañarlos en 2017.