INTENDENTES DE LA ZONA OESTE DEL GRAN BUENOS AIRES ACORDARON UN PLAN PARA «FLEXIBILIZAR LA CUARENTENA»

 Los intendentes de la zona oeste del gran Buenos Aires acordaron hoy un «plan para flexibilizar la cuarentena de manera responsable y atender la situación económica local», que será considerada por el Gobierno bonaerense.

La iniciativa, que incluye a los comercios, las mudanzas y la obra privada, fue coordinada por los intendentes de Los municipios de Hurlingham, Ituzaingó, San Martín, San Miguel y Tres de Febrero, y se acordó durante una reunión de trabajo para coordinar acciones conjuntas en el marco de la emergencia sanitaria por el coronavirus.

Los jefes comunales consideraron que la situación actual que están atravesando sus distritos «requiere la necesidad de trabajo coordinado», dado que condensan una superficie de 260 km2 y alrededor de 1.500.000 habitantes.

Los intendentes señalaron que «son conscientes de que la economía puede recuperarse, pero una muerte no», pero indicaron que «ese equilibrio se ha vuelto uno de los desafíos más complejos a resolver en este proceso».

La mesa de trabajo «abordó la necesidad de poner en marcha una flexibilización responsable, cautelosa y progresiva del aislamiento social, que afecta la economía local de cada distrito y que requiere especial atención y coordinación entre los Municipios de la Región».

Dentro de las medidas que se pondrán a consideración de la administración de Axel Kicillof se acordó: «Fomentar las modalidades de entrega a domicilio, compra pactada, take-away y compras online; controlar el cumplimiento de estrictas normas sanitarias, con protocolos específicos para cada rubro y velar por el cumplimiento del distanciamiento social, organizando las filas y evitando la aglomeración».

También decidieron «habilitar el comercio cuyo personal pueda trasladarse a través de medios propios», y desalentar «categóricamente» el uso del transporte público; posibilitar a los comercios gastronómicos su venta a través de la modalidad de envío a domicilio y/o «take away».

Sobre las obras privadas, se coincidió en la necesidad de «posibilitar a los Municipios que autoricen permisos solo para obras que, por cantidad de metros cuadrados aprobados, características edilicias u otros criterios particulares no demanden la necesidad de contar con aglomeraciones de trabajadores en espacios físicos reducidos, y no habilitar las obras en viviendas que estén habitadas.