Jordi Sánchez presentó un recurso de apelación

El líder secesionista preso Jordi Sánchez presentó hoy un recurso de apelación ante el Tribunal Supremo español, que el viernes le denegó la libertad para asistir al parlamento catalán al debate de su propia investidura como presidente del gobierno regional.

Sánchez da este paso para agotar todas las instancias judiciales españolas antes de acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo, según fuentes de la defensa.

En su recurso, presentado ante la Sala de lo Penal del Supremo, el “número dos” de Junts per Catalunya alegó que si no se le permite acudir al parlamento catalán para su investidura se estará vulnerará la Constitución y el Estatut -ley de autogobierno catalana- y se limitará “gravemente” la democracia y la autonomía catalana.

El pasado viernes, el presidente del parlamento catalán, Roger Torrent, postergó sin fecha fija la votación de la investidura de Sánchez ante la decisión del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena contraria a su excarcelación.

Torrent también anunció que acudiría a los tribunales europeos para garantizar los derechos del candidato a la investidura.

Sin embargo, los independentistas no tienen muchas esperanzas en obtener una respuesta favorable de Estrasburgo, de ahí que ya están pensando en un plan alternativo.

Puigdemont, quien se encuentra en Bélgica prófugo de la Justicia, renunció a ser candidato a la presidencia ante la imposibilidad de una investidura a distancia, y señaló al preso Jordi Sánchez como sucesor, en un movimiento táctico para evidenciar la privación de libertad del líder secesionista y denunciar por ello al Estado español.

Pero el veto judicial y el bloqueo político a la investidura de Sánchez, por la negativa de la Candidatura de Unidad Popular (CUP) a votar a su favor, obliga a encontrar otro candidato, una opción que podría pasar por el diputado y ex consejero Jordi Turull, según especulaciones de la prensa local.

Mientras persista la falta de acuerdo para elegir al presidente y formar gobierno, y no se celebre ninguna votación de investidura, Cataluña seguirá instalada en la crisis y en el punto muerto en el que se encuentra, sin que comience a correr el reloj de la cuenta atrás de dos meses para unas nuevas elecciones.