La capacidad instalada en la industria descendió al 61,8% en junio

Con relación a mayo anterior, la estadística oficial reveló una caída del 3,3% en el uso de la capacidad, ya que en ese mes había llegado al 65,1%.

En junio del 2017, el uso de la capacidad instalada se ubicó en 67,1%, según las mediciones del organismo público.

Los bloques sectoriales que presentaron en junio niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al indicador general fueron industrias metálicas básicas (80,5%), papel y cartón (71,7%), minerales no metálicos (70,6%), refinación del petróleo (68,7%) y tabaco (68%). .

El bloque de sustancias y productos químicos registró el mismo nivel de utilización de la capacidad instalada que el índice general (61,8%), precisó el INDEC.

Los bloques sectoriales que se ubicaron por debajo del nivel general fueron: edición e impresión (60,1%), alimentos y bebidas (59,1%), textiles (55,4%), caucho y plástico (54,8%), la metalmecánica excepto automotores (53,6%) y la automotriz (47,7%).

Los bloques que presentaron una menor utilización de la capacidad instalada con respecto al mismo mes del año anterior fueron alimentos y bebidas, tabaco, textiles, papel y cartón, edición e impresión, refinación del petróleo, sustancias y productos químicos.

Las industrias metálicas básicas registran un mayor nivel de utilización de la capacidad instalada en junio pasado respecto de igual período de 2017.

El bloque de alimentos y bebidas presenta un nivel de utilización de la capacidad instalada de 59,1% en junio, inferior al registrado en junio de 2017 (64,3%).

Para esta comparación, la caída en el nivel de utilización de la capacidad instalada se origina, principalmente, en las disminuciones de la producción de carnes blancas, de la molienda de cereales y oleaginosas y de la elaboración de bebidas.

La industria textil presentó un nivel de utilización de la capacidad instalada de 55,4% en junio de 2018, inferior al registrado en junio de 2017 (66,2%), a partir de la contracción en la elaboración de tejidos y de hilados de algodón, que se vincula con el menor nivel de pedidos por parte de los rubros fabricantes de prendas de vestir y otras confecciones.