La cosecha de soja tardía avanzó esta semana en el centro y el norte de la provincia de Santa Fe

La cosecha de soja tardía avanzó esta semana en el centro y el norte de la provincia de Santa Fe hasta alcanzar un 85% de la superficie sembrada, según se informó hoy oficialmente.

De acuerdo con el informe semanal que elaboran el Ministerio de la Producción de la provincia y la Bolsa de Comercio de Santa Fe, esta semana se llegó en lo referente a la soja tardía a la cosecha de unas 427.100 hectáreas.

“Las particularidades de este último período de trilla fueron el deterioro de la calidad del grano y la baja en cantidad de quintales por hectárea, con lo cual muchos productores estuvieron ante la disyuntiva de seguir con la trilla o el abandono de la parcela”, señala el trabajo.

En ese sentido, indica que los rendimientos promedio se mantuvieron iguales a los de la semana anterior, fluctuando desde 2 a 5 quintales y los máximos entre 18 y 28 quintales, con lotes puntuales de 32, y resultados muy heterogéneos en cuanto a calidad y cantidad.

En cuanto a la cosecha del algodón, el informe indica que continuó a buen ritmo debido a los días soleados y a las condiciones climáticas de estabilidad, y que continuaron las aplicaciones de herbicidas e insecticidas en lotes que lo requerían.

Los rendimientos promedios en este período continuaron sin variación, evidenciando los diferentes grados de afectación por las condiciones ambientales registradas, con disminuciones que dejaron rendimientos de entre 12 y 20 quintales por hectárea y una pérdida moderada de calidad.

Sobre el sorgo, el proceso de cosecha llegó esta semana al 80% de la superficie sembrada, con rendimientos que van desde los 18 hasta los 50 quintales por hectárea.

Esa amplitud ha sido una constante desde el inicio de la cosecha, y las estimaciones apuntan a un cierre de ciclo con rendimientos promedio de entre 37 y 39 quintales por cada hectárea trillada.

Otro de los cultivos que llegó al final del proceso fue el maíz tardío, en este caso el de picado para autoconsumo, como reserva para aquellas producciones mixtas.

El rendimiento fluctuó entre 4 a 8 metros bolsa por hectárea, considerado bajo, a raíz de pobres estructuras de plantas y media a baja calidad y los altos costos.

Finalmente, en lo relativo al trigo, las óptimas condiciones de disponibilidad de agua útil en la cama de siembra y las perspectivas comerciales continuaron sosteniendo al cultivo y al ritmo del proceso de siembra.

Todos los cultivares implantados hasta la fecha pertenecieron a las variedades de ciclo largo, los que han tenido una buena a muy buena germinación, logrando un muy buen stand de plantas por hectárea.