La empresa yerbatera “La Hoja” sale de la quiebra en forma de cooperativa

«Después haber caído en quiebra, Martín y CIA, en 2008, la histórica productora de yerba mate La Hoja vuelve al mercado pero en manos de sus propios trabajadores, ya que nos integramos en una cooperativa de trabajo y decidimos hacernos cargo de la marca que tiene más de cien años de vida», explicó a Télam Alejandro Fonseca, tesorero de la nueva organización productiva.

«En total somos 124 socios en esta cooperativa, que se ha organizado en tres unidades operativas. En San Ignacio está la central, donde tenemos el domicilio legal y operamos 69 socios; en sede Rosario hay otros 20 socios y en Puerto Mineral (Misiones) están los restantes compañeros», precisó Fonseca.

«En San Ignacio nosotros hacemos la molienda y envasamos la yerba en paquetes; en Rosario se hace la infusión de mate cocido y en puerto Mineral, a unos 20 kilómetros de acá, está la plantación, hay un secadero y se elabora la yerba mate canchada», explicó el tesorero de la cooperativa para explicar el proceso productivo.

Fonseca dijo «la única salida que teníamos para seguir y para que la empresa no fuera a remate, o se venda sin garantía de conservar nuestros empleos, era armar una cooperativa con los mismos trabajadores».

En el año 2014 el juez interviniente concedió la autorización para funcionar como cooperativa.

La cronología indica que la crisis se inicia en 2007 pero la quiebra se declara formalmente en 2008.

«Los más antiguos quedamos todos acá y mantuvimos la empresa impecable. Hacíamos los servicios de limpieza de las máquinas. No podíamos abandonar nuestra empresa. La mayoría teníamos más de 40 años de servicio. Hoy los socios tenemos entre 50 y 60 años de edad porque arrancamos desde muy jóvenes», resaltó con los ojos llorosos Fonseca.

«En diciembre del 2008 luego de ocho meses, la empresa Demirol logró un acuerdo con Martin y CIA, pero la empresa también quebró otra vez”, relató el tesorero.

Hasta 2012, la yerbatera fue manejada por la sociedad anónima Demirol, que debió cerrar tiempo más tarde por irregularidades con la AFIP.

El proceso judicial de la quiebra se había paralizado por la muerte del juez, pero luego aparece la comercializadora Mavea, que «firma un nuevo contrato y hasta hoy aporta el capital de trabajo para que la cooperativa funcione. La distribuidora nos solicita despachos y se encarga de distribuir».

«Los principales destinos están en Rosario, que es donde más se vende; Buenos Aires, Córdoba, Salta, Tucumán y Mendoza y en Posadas. Nosotros queremos llegar a todo el país», resaltó Fonseca.

«Hoy tenemos capacidad de producción de 800.000 kilos por mes, con una máquina que envasa 80 paquetes de medio kilo por minuto», concluye el tesorero de la cooperativa.

«Esta forma nos permitió seguir funcionando desde principios de 2016 y hoy tenemos una venta de 450.000 a 500.000 kilos por mes, con tendencia a crecer. Yo creo, en mi humilde opinión, que si el gobierno logra bajar la inflación todo se va a normalizar», expresó Esteban Mielnik, secretario de la organización cooperativa.

En diciembre de 2015, los cooperativistas lograron inscribirse en la AFIP y pudieron abrir una cuenta bancaria.

A partir de este nuevo estatus jurídico, los trabajadores estiman vender un promedio mensual de 400.000 kilos de yerba mate y 25.000 kilos de mate cocido.