La Epopeya de San Lorenzo – Por Adrián Hagelin

Festejo Casla

Luego de que superó una infinidad de sinsabores, San Lorenzo de Almagro consiguió lo que tanto anhelaba a lo largo de 64 años: consagrarse campeón de la Copa Libertadores de América. Pero el camino que recorrió el club de Boedo no fue para nada sencillo, ya que si bien hoy toca el cielo con las manos, supo como sortear obstáculos y escollos realmente importantes en lo futbolístico como en lo institucional.

Recordemos lo que era la actualidad de San Lorenzo en junio del 2012: dependió de un triunfo clave ante San Martín de San Juan para evitar el descenso directo (cabe aclarar que la pésima campaña de Banfield ayudó mucho al Ciclón), superó en la promoción a Instituto de Córdoba y selló definitivamente su permanencia en primera división. Su entrenador Ricardo Caruso Lombardi vivía sumergido en la polémica y en los escándalos mediáticos (el mayor de ellos fue la pelea contra el ayudante de Madelón en la puerta del canal TyC Sports), peleado con sus jugadores, entre ellos Carlos Bueno quien fue clave en el partido de ida ante la “Gloria” donde señaló dos tantos. Un presidente sobrepasado que se contradecía constantemente en sus declaraciones y en sus acciones, un pasivo que rozó los 250 millones de pesos y un club que se encontraba en convocatoria de acreedores. El final era previsible: renunció Abdo y el resto de su comisión directiva. Se hizo cargo del club Matias Lammens como presidente interino, apoyado fuertemente por Marcelo Tinelli, condición que revalido en las elecciones de Septiembre del 2012. El conductor televisivo señaló en su momento “que estaba contento por participar en la refundación de club”; sus palabras fueron por lo menos premonitorias.

Se confeccionó un plantel completamente nuevo en el que arribaron a la institución cerca de 15 jugadores, pero el comienzo no fue de lo mejor y luego de caer 0-4 ante Racing en Avellaneda, Caruso Lombardi dimitió como entrenador de la institución. Lammens y Tinelli confiaron la dirección técnica del equipo a Juan Antonio Pizzi, un entrenador que llegaba sin demasiados pergaminos pero con una propuesta realmente interesante. Los resultados comenzaron a darse de inmediato, ya que el equipo resurgió y abandono los últimos lugares de la tabla. En simultáneo la nueva conducción reestructuraba la parte financiera del club reduciendo el déficit operativo y generando recursos genuinos para la institución: el mejor caso fue el “cuervo bus”, que salió a recorrer el país en busca de aquellos hinchas de San Lorenzo que se querían asociar a la institución, pero que por una cuestión de distancia no podían hacerlo. El Torneo Final 2013 fue el despegue en el aspecto deportivo ya que no solo consiguió resultados deportivos favorables sino que también surgieron muchos productos interesantes de la cantera como Ángel Correa y Héctor Villalba entre otros.

Para el Torneo Inicial 2013 se reforzó de manera excepcional. A la base de jugadores que ya poseía se le sumaron jugadores de gran valía, y San Lorenzo no solo se capitalizó futbolísticamente sino que también continuó acumulando su caudal de socios. En el torneo más parejo del que se tenga memoria, el Ciclón se consagró campeón en cancha de Vélez (la atajada de Torrico será para siempre recordada), fue finalista de la Copa Argentina (cayó ante Arsenal) y a su vez siguió su éxito en el aspecto económico, en el que se redujo considerablemente la deuda del club. Dicha consagración en el campeonato le posibilito acceder a la Copa Libertadores, la gran obsesión de todos los hinchas azulgrana, pero no todas las noticias eran buenas. Pizzi renunciaba debido a que lo vinieron a buscar desde Valencia, y tanto Lammens como Tinelli con gran tino, fueron a buscar a Edgardo Bauza quien ya se había alzado con la Copa Libertadores conduciendo a la Liga de Quito en el año 2008, y quien además es un entrenador especializado en el certamen continental. Luego de una primera fase realmente turbulenta, se clasificó con un agónico gol de Piatti ante Botafogo. De Octavos de Final en adelante, el equipo que prácticamente salía de memoria, sorteo todos los obstáculos que se le cruzaron en el camino con fútbol y mucha personalidad. Hay que tener en cuenta que a medida que San Lorenzo avanzaba en la copa, la presión y la ilusión de sus hinchas crecía más y más. Pasó por penales a Gremio en Porto Alegre y derrotó a Cruzeiro eliminándolo en Belo Horizonte. Llegó la Copa del Mundo y todos los hinchas azulgrana solo tenían la cabeza en las semifinales de la Libertadores, aunque a medida que la selección avanzaba en el mundial, por un instante cambiaron el ángulo de atención. Con el final del campeonato del mundo, tanto Bauza como sus dirigidos debieron volver a enfocarse en su objetivo principal, pero otra vez las malas noticias volvían a Boedo: a su mejor jugador Ángel Correa, que recientemente había sido transferido al Atlético Madrid, en la revisión medica le detectaron un problema cardíaco y el delantero se perdería el resto de la competición. El plantel se hizo fuerte y en el partido de ida por las semifinales aplastó a Bolívar por 5-0, y tras perder 1-0 en La Paz, se adjudicó el inédito pase a la final de la Copa Libertadores. Los hinchas generaron un desborde realmente maravilloso en busca de alguna localidad para asistir a los partidos de la final, tanto el que se disputó en Asunción como aquí en el Bajo Flores. El rival era Nacional de Paraguay que demostró ser un equipo más duro de lo que se creía. En el Defensores del Chaco luego de ponerse en ventaja con el gol de Mauro Matos, el conjunto guaraní le empató el partido sobre la hora sin merecerlos. El desarrollo en el encuentro de vuelta fue completamente distinto. Nacional jugó mejor que San Lorenzo, pero con el gol señalado de penal por Ortigoza (que debe ser el gol más gritado de la historia del club), el viejo Ciclón de Boedo se consagró por primera vez en su historia campeón de la Copa Libertadores de América. Un sueño hecho realidad y ahora irá a Marruecos en donde seguramente deberá enfrentar nada más ni nada menos que al Real Madrid en el mundial de clubes.

¿Cómo fue que en apenas dos años San Lorenzo pasó del infierno a tocar el cielo con las manos? Fue una conjunción de cosas. Trabajo, capacidad y amor hacia el club. Tanto Matias Lammens como Marcelo Tinelli se metieron en este embrollo, y trabajaron a destajo para levantar al club del purgatorio. Aumentaron la masa societaria de 10.000 a 55.000 socios, generaron recursos genuinos para la institución, redujeron el pasivo del club a más de la mitad, capitalizaron futbolísticamente a San Lorenzo con un plantel de jerarquía y también aumentaron el caudal de las divisiones inferiores. La mitad del plantel titular ya se desvinculó del club, pero el plantel cuervo es tan amplio que tiene los jugadores para suplirlos. Y allí está San Lorenzo, ebrio de gloria, camino a sanear definitivamente sus cuentas y soñando una final histórica ante el Real Madrid, en la que buscará por primera vez ser el rey del mundo.