La Iglesia envió una carta al Papa sobre el proceso de reflexión acerca de la dictadura

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA), reunida en Pilar durante toda esta semana, le envió hoy una carta al papa Francisco, en la que le informan sobre el “itinerario de reflexión” que iniciaron en “orden a crecer en la cultura del encuentro” tanto hacia el interior de la Iglesia como en la “amistad social” de la Argentina, en relación a los hechos ocurridos durante la última dictadura cívico-militar.

“En estos días estaremos reflexionando sobre diversos temas que hacen a nuestra tarea pastoral y al camino que viene realizando la Iglesia que peregrina en Argentina. Iniciaremos también un itinerario en orden a crecer en la cultura del encuentro tanto al interior de la Iglesia como en la amistad social de nuestra querida Patria”, dice la carta que enviaron los obispos argentinos reunidos desde el martes en la casa de retiros El Cenáculo-La Montonera de Pilar.

Se refirieron así al proceso que comenzaron ayer cuando escucharon los testimonios de familiares de desaparecidos y víctimas del terrorismo de Estado ejercido por la última dictadura, y del accionar de organizaciones guerrilleras, en el marco de un “tiempo de reflexión” que inició el Episcopado sobre la necesidad de “crecer en la cultura del encuentro”.

Presididos por el titular del Episcopado, monseñor José María Arancedo, unl centenar de obispos de todo el país recibieron este miércoles de primera mano los relatos y experiencias de Graciela Fernández Meijide, integrante de la Conadep y madre de un desaparecido; Cristina Cacabelos, que tiene dos hermanos desaparecidos y un tercero muerto en un enfrentamiento; y el general de brigada retirado Daniel D’Amico, cuyo padre fue asesinado por la guerrilla.

Al respecto, Fernández Meijide dijo -en declaraciones a radio Con Vos- que no creía que pudiera haber reconciliación “cuando no hay voluntad”, ya que -según agregó- “no es algo que pueda imponerse”.

“Sin que haya de parte de lo que fueron las conducciones, es decir los que sobreviven de Montoneros y de los militares, un mensaje respecto al daño que han hecho y que lo lamentan profundamente, y algún tipo de rechazo a la violencia utilizada como metodología política, no será posible una reconciliación”, opinó.

En tanto, en la carta enviada al Papa, los obispos le expresan su “cercanía y afecto” al papa Jorge Bergoglio así como renovaron su “apoyo y acompañamiento a todas sus decisiones como sucesor de Pedro”.

“Nos encomendamos a sus oraciones y seguimos poniendo bajo la protección de la Santísima Virgen del Luján su vida y ministerio”, finaliza la carta firmada por monseñor Arancedo y el secretario general del organismo, monseñor Carlos Malfa.