LA JUSTICIA INVESTIGA SI EL AGUA DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES ES POTABLE: YA SE TOMARON MUESTRAS PARA ANALIZAR

La Justicia porteña investiga si el agua de la Ciudad de Buenos Aires presenta algún tipo de contaminación, tras las múltiples denuncias realizadas en las redes sociales con respecto al mal olor, diferentes sabor y color que presenta el agua desde hace varias semanas en distintos barrios de la Capital Federal.

Según informaron fuentes del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad a NA, la causa iniciada por la Unidad Fiscal Especializada en Medio Ambiente (Ufema) se comenzó a investigar de oficio el lunes de la semana pasada, luego de que trascendiera tanto en los medios como en las redes sociales diversas denuncias de usuarios sobre la calidad del agua. .

«La causa se inició el 7 de septiembre, con el número de expediente 498636 y en principio es por averiguación del artículo 57 de la Ley 24.051. Ese mismo día le dimos intervención al CIJ para que lleven a cabo tareas de individualización de los damnificados, a los efectos de poder establecer la magnitud de la afectación del servicio y principalmente proceder a la toma de muestras», comentó una de las fuentes consultadas.

Y agregó: «La medida se ordenó en todas las comunas con la intervención de la Dirección General de Control Ambiental (DGCONTA). Ahora estamos en el cumplimiento de estas tareas previas a cualquier medida de avance, y con DGONTA ya una primera toma de muestras tendríamos para analizar. Estamos en lo más complejo de detectar caso por caso y ver si se corresponda a una misma planta de AySA o el problema es generalizado».

Se informó que este martes ingresó a la Ufema, a cargo del fiscal Carlos Rolero, una denuncia anónima que fue sumada al expediente iniciado la semana pasada, pero que no aporta demasiada información porque son datos difundidos por los medios.

En tanto, voceros de AySA informaron a NA que «el agua de consumo no presenta toxicidad alguna», y que la compañía realizó una denuncia la semana pasada ante la Unidad Fiscal de Medio Ambiente, en la que se presentó como damnificada.

En la misma, Aysa reconoce que el cambio en el aroma y el sabor «comenzó a detectarse a partir del 21 de agosto y se fue repitiendo de manera intermitente con un nulo o bajo impacto en el olor del agua, hasta que el evento ocurrido el viernes 4 de setiembre resultó de mayor magnitud, algo que ya había ocurrido con otro evento similar el 1 de julio del corriente año».

Además, en la denuncia, agregaron: «Desde las primeras horas del día viernes 4 se setiembre de 2020, se detectó un evento de fuerte olor en el agua cruda de ingreso a Planta San Martín, que si bien resulta apta el consumo humano, puede presentar un olor y sabor particular identificado con un descriptor tipo aceituna o aceite de oliva «.

También la compañía arroja una hipótesis sobre lo ocurrido: «En cuanto a su origen, si bien no ha podido determinarse aún, teniendo en cuenta los muestreos realizados por Barco Laboratorio y por tierra en los distintos arroyos, podría inferirse que vendría del Río Reconquista, a través luego del Luján y su llegada a planta en el Río de la Plata».

Y también sostiene que el cambio en las características del agua podría deberse a «vuelcos no permitidos en cuerpos de agua superficial».

Ni bien empezaron a surgir los reclamos en las redes sociales, AySA informó que «está situación no presenta peligro alguno para la salud» y que «garantizamos la potabilidad del agua que distribuimos».