MILES DE USUARIOS AFECTADOS POR EL PARO DE CHOFERES DE COLECTIVOS

A raíz de una puja dentro del sindicato de choferes de colectivos, miles de usuarios tuvieron hoy serios inconvenientes para viajar en la región metropolitana y en ciudades del interior del país, debido a un paro que afectó a las líneas de la empresa DOTA.

Si bien la medida de fuerza tuvo un acatamiento dispar, en las principales terminales de Capital y del conurbano se pudieron observar largas filas de pasajeros esperando para trasladarse.

Miguel Bustinduy, líder de la Agrupación Juan Manuel Palacios de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), justificó el paro al sostener que los choferes están «en un estado de precarización total desde hace meses».

Según el dirigente, «le hemos planteado a la Secretaría de Transportes de la Nación nuestra situación. Pero hasta ahora, no hay solución. Por eso, la medida de fuerza».

«La UTA tiene un convenio nacional que no se cumple. Hay provincias en las cuales hace tres meses que no cobramos», se quejó Bustinduy, en declaraciones radiales.

El sindicalista señaló que «salen los subsidios y los trabajadores no cobran, algo está pasando».

En el área metropolitana de Buenos Aires, la protesta afectó las líneas 5, 6, 7, 8, 9, 10, 20, 21, 23, 24, 25, 28, 31, 44, 50, 51, 56, 57, 74, 76, 79, 84, 91, 99, 101, 106, 107, 108, 117, 130, 135, 146, 150, 161, 164, 168, 177 y 188, entre otras. .

Frente a la medida de fuerza, inspectores de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte salieron a labrar actas a las líneas que se encontraban incumpliendo los servicios.

«En este contexto y dado que el transporte es utilizado sólo por trabajadores esenciales resulta imperioso que los servicios se normalicen. Constatamos que 38 líneas incurrieron en incumplimientos», señaló José Arteaga, director Ejecutivo de la CNRT.

En este sentido, el Régimen de Penalidades vigente en su artículo 83 (Decreto 253) establece que la violación del régimen diario de frecuencias diurnas y nocturnas en los servicios públicos de transporte urbano de pasajeros, será sancionada en cada caso, con multas de hasta 270.000 pesos (500 a 15.000 boletos mínimos).

Además, cuando la prestación de los servicios se ve interrumpida por un lapso de 5 días consecutivos o 10 días alternados por año calendario, se considerará de pleno derecho que el servicio ha sido abandonado por el operador.

Desde la CNRT, advirtieron que «el abandono de los servicios o la verificación de reiteración en servicios desatendidos, podrán ser causales para resolver la caducidad del permiso».

«El Gobierno nacional parece ignorar las necesidades alimentarias, familiares y laborales de cada conductor», indicó el sindicalista.

Bustinduy, cercano al jefe de los camioneros Hugo Moyano, es el principal opositor al titular de la UTA, Roberto Fernández, quien aclaró que el sindicato no decidió medida de fuerza alguna.

El sindicalista formaba parte de la conducción del gremio, pero rompió con el oficialismo de Fernández y presentó una lista opositora en las elecciones de octubre último, que fue impugnada.

El 30 de abril último, este mismo sector opositor comenzó un paro de actividades, al que se sumó la UTA, en reclamo de que se cumpliera el nuevo protocolo de seguridad que dictó la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), que los obligaba a usar barbijos.