Multitudinaria marcha en México por los 43 estudiantes desaparecidos

Los padres de los estudiantes encabezaron la manifestación, que se celebró días antes de que se produzca la retirada del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que indaga hasta el 30 de abril el caso y que puso de relieve graves irregularidades en la investigación por parte del Estado mexicano.

“La salida del GIEI no nos va a derrotar; nos llena de fortaleza”, proclamó antes de comenzar el recorrido el vocero de los familiares, Felipe de la Cruz, en el monumento conocido como Ángel de la Independencia.

El representante exigió que el gobierno acepte el mecanismo de seguimiento que se pondrá en marcha tras la partida de los expertos nombrados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y pidió a los ciudadanos no quedarse “callados”.

La retirada de los expertos protagonizó, en gran medida, el recorrido, en el que se vieron carteles de apoyo con las leyendas “GIEI sí, Peña no”, “Permanencia del GIEI hasta que lleguen la verdad y la justicia”, y se escucharon cánticos en favor de que se queden en México.

A esas demandas se sumaron, como es habitual en estas manifestaciones, las proclamas de “Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”, “Ayotzi vive, la lucha sigue” y “¡Fuera Peña!, una de las muchas alusiones que hubo en contra del presidente mexicano, que sigue sin dar respuestas sobre el episodio que mantiene vigencia y conmoción mundial.

Los manifestantes hicieron una primera parada ante la sede de la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía), donde pidieron a la fiscal Arely Gómez que se investigue por qué su predecesor, Jesús Murillo, proclamó la “verdad histórica” sobre lo ocurrido con los estudiantes, de la cual tanto el GIEI como forenses argentinos que colaboran en las pesquisas han mostrado inconsistencias.

De acuerdo con la versión oficial presentada por Murillo, los 43 jóvenes fueron detenidos en Iguala la noche del 26 de septiembre de 2014 por policías corruptos, quienes los entregaron a miembros del cártel Guerreros Unidos, que los mataron e incineraron sus restos en un vertedero de basura del municipio vecino de Cocula, en el estado de Guerrero.

El abogado de los familiares, Vidulfo Rosales, declaró que es preocupante “el proceso turbio con que se han manejado las investigaciones”, ya que el reporte del GIEI señaló que hay indicios de tortura a sospechosos del caso para obtener confesiones.

Rosales consideró que “el escrutinio internacional tiene que seguir”, y que el nuevo mecanismo que se ponga en marcha ha de tener “facultades amplias” que permitan a sus integrantes acceder al expediente y realizar entrevistas, entre otros aspectos.

La CIDH anunció el 15 de abril que, ante la negativa del Gobierno mexicano a renovar el mandato del GIEI, seguirá el caso con un nuevo “mecanismo especial” hasta que se descubra la verdad, reportó la agencia EFE.

De acuerdo con Rosales, la presencia del GIEI, que desarrolló dos mandatos en el país, dio “oxígeno” a la investigación y “la esperanza de que es posible sancionar a los responsables”, aunque el Estado ha mostrado tener “poca voluntad política” para ello.

Más adelante, la marcha se detuvo frente al “antimonumento” a los estudiantes -un 43 de color rojo de más de tres metros de altura-, momento que los padres aprovecharon para hacer un pase de lista. Después de pronunciar el nombre de cada joven desaparecido, se escuchó la exigencia: “¡Presentación con vida!”.

Además, una madre dijo que fue una “falta de respeto” que las autoridades mexicanas no estuvieran presentes el pasado domingo, cuando el GIEI dio a conocer las conclusiones de su investigación.