Otro hospital atacado en la castigada Alepo: hablan de decenas de víctimas

Un ataque contra otro hospital en la castigada ciudad siria de Alepo provocó “decenas de víctimas”, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), en tanto que el gobierno fue más previsor y por el momento habla de tres muertos -todas mujeres- y 17 heridos.

La fuente gubernamental citada por la agencia oficial SANA explicó que “organizaciones terroristas” atacaron con proyectiles el hospital de Al Dabit en el barrio de Al Muhafaza, bajo el dominio de las autoridades.

El OSDH, por su parte, confirmó el ataque que atribuyó a cohetes lanzados por facciones islámicas contra el centro sanitario.

En la última semana, dos hospitales y una clínica fueron blanco de ataques en Alepo, el más mortífero de ellos el miércoles pasado cuando al menos cincuenta personas perecieron en un bombardeo de aviones de guerra contra el centro sanitario de Al Quds, ubicado en el distrito de Al Sukari, en manos de la oposición.

Desde la pasada madrugada, las facciones rebeldes intensificaron el lanzamiento de proyectiles contra áreas en poder de los efectivos gubernamentales en esa localidad, donde al menos seis civiles murieron y 37 han sufrido heridas, de acuerdo a una fuente de la Jefatura Policial de Alepo.

Esta fuente precisó que “grupos terroristas” abrieron fuego de artillería contra la calle Al Nil y los barrios siriacos, de Al Jalediya, Al Mokambo, Al Sabil, así como las inmediaciones de la mezquita de Al Rahman.

El Observatorio confirmó estos ataques y elevó el número de muertos a siete, informó la agencia de noticias EFE.

La ONG agregó que se desarrollan combates entre los efectivos gubernamentales y rebeldes en las proximidades de Yamiat al Zahra, en el oeste de la urbe, y apuntó que hubo una fuerte explosión en un túnel cavado por los insurgentes cerca del cuartel de la Inteligencia Aérea.

Por otro lado, aviones de guerra bombardearon el pueblo de Al Buida al Saguir, en la periferia de Alepo, donde fallecieron cuatro personas.

Alepo sufre una ola de violencia desde hace más de una semana, que ha puesto en peligro el futuro de la tregua declarada el 27 de febrero pasado en todo el territorio sirio.

El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, acordó ayer con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, reunirse “pronto” junto a otros 15 países con influencia sobre las partes en conflicto en Siria, para tratar de restablecer el cese de hostilidades y salvar así el proceso de paz.

Kerry conversó por teléfono con Lavrov durante su visita a Ginebra, donde se reunió con el mediador de la ONU, Staffan de Mistura, según explicó el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, en su conferencia de prensa diaria.

Paralelamente, al menos dieciocho personas murieron hoy, entre ellas cinco miembros del grupo fundamentalista Estado Islámico (EI), en bombardeos contra la ciudad de Al Raqa, feudo principal de los radicales en Siria, según el OSDH.

Los ataques aéreos, que no se sabe si fueron de la coalición internacional contra el EI, liderada por EEUU, o de la aviación rusa, causaron, además, decenas de heridos, algunos graves, por lo que la ONG no descartó que aumente el número de fallecidos.

Unos 35 bombardeos tuvieron como blanco distintas partes de Al Raqa, situada en el noreste del territorio sirio, como las zonas de Al Firdus y Al Saumea, las calles Seif al Daula y Al Mansur, el parque de Al Rashid, las inmediaciones del estadio municipal y de un tribunal.

Asimismo, hubo ataques aéreos cerca de la “oficina de la limosna” de los extremistas y del antiguo cuartel de la División 17 del Ejército, entre otros lugares.

ISIS proclamó un califato a fines de junio de 2014 en Siria e Irak, donde conquistó áreas del norte y el centro de ambos Estados.