Plan de emergencia para el transporte urbano en el octavo día de paro

Los choferes del servicio urbano de pasajeros de la ciudad de Córdoba realizaban este lunes el octavo día consecutivo de paro, en rechazo al acuerdo salarial nacional del 21%, mientras la Municipalidad local puso en marcha un “Plan de Emergencia” que comenzó a funcionar a las 7 con unos 150 colectivos en los corredores troncales, alrededor de un 15% de los 800 coches que circulan los días normales, en medio de estrictas medidas de seguridad.

El centro de operaciones del plan de contingencia se estableció en la Escuela de Aviación de la Fuerza Aérea Argentina, sobre avenida Fuerza Aérea, y desde allí salieron a trabajar los colectivos custodiados por efectivos policiales y de Gendarmería Nacional, afirmó el director de Transporte del municipio capitalino, Darío Rossi.

El funcionario precisó que alrededor de 150 realizan el servicio entre las 7 y las 21 cubriendo el trayecto de los 8 corredores centrales que realizan habitualmente las cuatro empresas prestatarias, a lo que se agrega la línea B de trolebuses.

En todos los casos el servicio de presta de manera gratuita para los usuarios y se sumarán otros micros y combis particulares al plan de emergencia.

“Hay un registro de voluntarios y solidarios que se han puesto a disposición de la gente para sus traslados. Es una forma de atenuar el impacto de la falta de transporte”, resaltó Rossi y afirmó que “del conflicto se tiene que salir en el marco de lo que establece el orden jurídico y no violando la ley”, al referirse a las instancias de la conciliación obligatoria y declaración de ilegalidad del paro que no acataron los choferes.

El delegado gremial Marcelo Marín, el principal referente e impulsor de las medidas de fuerza, consideró “demente” el plan de emergencia implementado por el municipio y ratificó las medidas de fuerza hasta tanto haya una propuesta que se acerque a sus reclamos, que puntualmente es el rechazo al 21% acordado por UTA nacional y exigen para Córdoba un 32,5% y la normalización de la UTA local que se encuentra intervenida desde el año pasado.

“Están tirando nafta al fuego. Van a salir a las calles 38 gremios que nos respaldan”, dijo Marín esta mañana y advirtió que la ciudad va a ser un “caos”, al redoblar la apuesta y dejando en claro que no van a ceder en sus reclamos.

El conflicto comenzó a gestarse el 2 de junio último con diversas asambleas y la madrugada del lunes 5 arrancó el paro total de actividades, que se continúa ininterrumpidamente desde entonces y alcanza a Aucor, Coniferal, Ersa y trolebuses Tamse, las cuatro empresas que prestan el servicio urbano de pasajeros en la capital cordobesa.

El Gobierno provincial respaldó la decisión anunciada por el intendente capitalino, Ramón Mestre, de impulsar una consulta popular para que los ciudadanos se expidan si están de acuerdo o no con pagar un boleto más caro a partir del aumento salarial del 32,5% que están pidiendo los choferes, sin atender los argumentos sindicales sobre la capacidad de las empresas del sector para absorber el incremento.

Asimismo, se conoció que desde el Poder Ejecutivo provincial se elabora un proyecto de ley, que en el curso de esta semana podría ingresar a la Legislatura unicameral, para regular las huelgas en los servicios públicos, que incluye el transporte de pasajeros, a los efectos de establecer la obligatoriedad de las guardias mínimas en los conflictos gremiales.

Mientras tanto, la conducción nacional de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), en las últimas horas del domingo, emitió un nuevo comunicado advirtiendo a los choferes que “quedarán fuera de la cobertura gremial” si persisten con el no acatamiento de las directivas del sindicato en deponer las medidas de fuerza, y también reiteró el “rechazo” a las medidas adoptada por el sector en Córdoba.