POR EL AUMENTO EN ALIMENTOS, LA INFLACIÓN LE PEGA MÁS FUERTE A LOS SECTORES MÁS POBRES

En marzo, los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 6%, es decir un 1,3% más que el alza del nivel general que fue de 4,7% en ese mismo mes.

La misma situación se da al comparar la evolución de los precios del primer trimestre de los alimentos, en el que aumentaron un 15,8%, y están 3 puntos porcentuales por encima del alza del nivel general que llega al 11,8%.

En los últimos doce meses esa brecha se agranda porque los alimentos suben un 64%, casi 10 puntos porcentuales por encima del nivel general.

El alza del kilo de pollo y del tomate fue compensada parcialmente por las bajas estacionales en la manzana del 14,1%, la batata del 16,9%, la lechuga del 12,7% y el zapallo anco del 13,1%.

Los precios de los distintos cortes de carne vacuna crecieron en marzo entre un 4,7% y un 6%, mientras que los distintos tipos de quesos tuvieron suba de precios que rondaron el 10%.

La Leche fresca en sachet aumentó un 9,4%, mientras que la la manteca aumentó un 9,2% y el dulce de leche un 8,1%.

La yerba mate aumentó su precio en marzo en un 6,9% mientras que el filet de merluza un 5,5%, el kilo de cebolla un 7,0%, huevos un 7,2% y los embutidos y fiambres entre un 5 y un 7%.