Protestas contra Trump en Filipinas

Unos 200 manifestantes se enfrentaron hoy a las fuerzas de seguridad durante una protesta frente a la embajada de Estados Unidos en Manila contra la visita del presidente Donald Trump, quien llegará el domingo a Filipinas en la última escala de la primera gira asiática de su gestión.

Los manifestantes, convocados por varias agrupaciones locales de extrema izquierda, exhibieron pancartas con lemas como “Trump no es bienvenido” y “Veto a Trump. Lucha contra la guerra y el saqueo imperialistas”, además de desplegar carteles y entonar cánticos contra el mandatario estadounidense.

La Policía impidió que los manifestantes irrumpieran en el terreno de la embajada y los choques dejaron algunos heridos, informó la agencia de noticias DPA.

Los detractores del presidente norteamericano en Filipinas, que hasta hoy habían celebrado protestas de menor envergadura, prometieron “manifestaciones masivas” en Manila desde la llegada de Trump el próximo domingo hasta su partida prevista para el martes.

En ese sentido, aseguraron que contarán con el apoyo de más de 500 agricultores y representantes de la comunidad musulmana de la conflictiva isla sureña de Mindanao que rechazan la supuesta interferencia militar y económica estadounidense en la región, según un comunicado citado por la agencia de noticias de EFE.

Las autoridades de Filipinas han desplegado cerca de 60.000 policías y soldados para coordinar la seguridad de la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), que comenzará el domingo en la capital filipina y a la que asistirá Trump.

El presidente estadounidense llegará el domingo a Manila, donde también tiene programado reunirse con su homólogo Rodrigo Duterte, en la última escala de la primera gira asiática de su gestión.

Trump llegará a Filipinas desde Vietnam, donde hoy participó de la cumbre del foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) en la ciudad de Danang.

Con su paso por Manila, Trump finalizará el periplo por Asia que comenzó el domingo último en Japón y continuó en Corea del Sur y China, que tuvo como temas centrales de su agenda la crisis norcoreana y las relaciones comerciales.