Rajoy deja claro que no retirará su candidatura a la presidencia del gobierno

“No creo que sea bueno para España ni para mi partido que me vaya porque lo quieran el señor (Albert) Rivera u otros, otra cosa es que quiera mi partido o los españoles”, aseguró Rajoy en entrevista con la radio Cadena Ser.

“Nadie es quien para elegir al líder de otro partido”, añadió, insistiendo en que no dará un paso al costado como pidió el dirigente de Ciudadanos como condición para llegar a un eventual acuerdo con el PP tras las nuevas elecciones, convocadas ante el fracaso de los partidos para alcanzar un acuerdo de gobierno luego de los comicios del pasado 20 de diciembre.

El líder conservador aseguró que “imprescindible no es nadie”, pero dejó claro que su voluntad es “continuar mientras me encuentre bien, con ganas y esté fresco”.

Rajoy fue duramente cuestionado por sus adversarios y también dentro de su partido por los numerosos escándalos de corrupción que salpican al PP.

Rivera, cuyo partido liberal sería el aliado natural de los conservadores, se niega a apoyarlos en el gobierno mientras Rajoy siga al frente de su partido, porque cree que no supo limpiarlo de corrupción.

“Claro que me preocupa la corrupción, por eso hemos tomado medidas”, argumentó el dirigente del PP.

Los sondeos coinciden en que las elecciones del 26 de junio arrojarán un escenario similar al de los comicios celebrados seis meses antes, que el PP ganó pero sin mayoría suficiente para gobernar.

El Jefe del Ejecutivo en funciones rechazó la oferta del rey Felipe VI de formar gobierno tras los comicios por no tener ningún apoyo más que el de su partido. Entonces, Pedro Sánchez, líder del Partido Socialista (PSOE), la segunda fuerza más votada, tomó el relevo.

Tras cuatro meses de negociaciones el dirigente socialista no logró un acuerdo para convertirse en presidente del gobierno.

Llegó a un pacto con Ciudadanos, cuarta fuerza, pero los votos eran insuficientes y necesitaba sumar o conseguir la abstención del partido de izquierda Podemos, tercera fuerza. Sin embargo, el líder de este partido, Pablo Iglesias, se negó a facilitar la investidura a Sánchez al que desde un principio ofreció un acuerdo para un gobierno de coalición de izquierda que el PSOE rechazó.

Por lo tanto, es necesario que cambien de forma radical las posturas de los partidos para que haya un acuerdo.

“Yo hice una propuesta que me parecía la más razonable, la de una gran coalición”, insistió hoy Rajoy, quien no renuncia a la idea, que parece imposible, de gobernar de la mano de Ciudadanos y el PSOE.

Sánchez, quien también repetirá como candidato de los socialistas, mantiene que no pactará ni con Rajoy ni con el PP.