Rajoy enfrenta este martes la primera moción de censura en su contra

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, enfrentará este martes la primera moción de censura en su contra -tercera de la reciente historia democrática de España-, que no prosperará por falta de apoyos, pero supondrá un mal trago en medio de una creciente alarma por los escándalos de corrupción que sacuden a su Partido Popular (PP).

La moción de censura, presentada por la coalición de izquierda Unidos Podemos, es una moneda de dos caras, puesto que además de cuestionar al Jefe del Ejecutivo pondrá sobre la mesa la propuesta de una alternativa.

Y si bien Rajoy suscita el rechazo de gran parte del arco parlamentario, incluidos sus aliados liberales de Ciudadanos, el candidato a sustituirlo, Pablo Iglesias, el líder de Podemos, está lejos de generar la confianza que se necesita para gobernar. Será, por lo tanto, una doble censura.

El líder conservador mantiene la incógnita sobre si intervendrá en el debate de la moción de censura, lo que es todo un indicativo de que se toma muy en serio el desafío, pese a que el PP, que se encuentra en minoría, intenta subestimar la amenaza.

Para que la moción salga adelante, no sólo se necesitan más votos a favor que en contra, sino la mayoría absoluta de la Cámara Baja, es decir, 176 votos de los 350.

Por el momento, Unidos Podemos sólo se aseguró el apoyo de nueve diputados de la independentista Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), más los cuatro de los valencianos de Compromís -izquierda-, y Bildu, con lo que apenas supera los 80 votos.
El Partido Socialista (PSOE) liderado por el retornado Pedro Sánchez se abstendrá, al igual que los nacionalista vascos y los el resto de independentistas catalanes.

Defender la abstención será una trabajo duro para el PSOE de Sánchez, quien en reiteradas ocasiones aseguró que esa posición, en la investidura de Rajoy, había llevado a una “asimilación” de su partido con el PP.

Sin embargo, el líder socialista insiste en que aunque Rajoy sea “censurable”, no puede presentarse una moción de censura para que fracase, porque incluso “puede fortalecerlo”, confiaron a Télam fuentes partidarias.

Es previsible que el PP se aproveche de la ausencia de Sánchez -quien sin acta de diputado no podrá debatir con él-, para arremeter contra el liderazgo de los socialistas y sus dificultades para hacer oposición y ser alternativa.

En La Moncloa son herméticos respecto a la estrategia que asumirá Rajoy, si será él quien encabece la respuesta a la moción de censura o comparta el peso político con sus ministros, ya que el gobierno puede intervenir todas las veces que quiera.

Aunque la iniciativa opositora no prosperará, Rajoy no se encuentra precisamente en un momento de fortaleza: gobierna en minoría, está acorralado por la corrupción y todavía no encontró una salida para el conflicto secesionista de Cataluña.

Cuenta con importantes datos económicos a su favor, ya que España crece y bajó el desempleo, pero el líder del PP fue llamado a declarar como testigo en el famoso caso de corrupción Gürtel de pago de comisiones y financiación ilegal de su partido, mientras cada día salen a la luz nuevas pruebas sobre la última trama de Madrid.

Además, el Tribunal Constitucional anuló su amnistía fiscal, que sirvió para legitimar el fraude y blanquear dinero de políticos como el ex jefe del FMI y ex ministro del PP, Rodrigo Rato, o el ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, que se encuentra en prisión.

Las anteriores mociones de censura de la historia democrática española tuvieron lugar en 1980, cuando el PSOE presentó una contra Adolfo Suárez, y en 1987, cuando Alianza Popular devolvió el gesto contra Felipe González, y ninguna prospero por la aritmética parlamentaria.

No obstante, la primera sirvió para catapultar a Felipe González, quien dos años después llegó a La Moncloa con una arrolladora mayoría absoluta.

Iglesias detendrá su moción contra Rajoy sabiendo que es imposible que salga adelante, pero pretende ser reconocido como el líder de la izquierda y de la oposición. El presidente del gobierno, precisamente, utilizará esa situación para reforzar su discurso en torno a la amenaza que supone el proyecto y un líder como Iglesias.

Los analistas políticos coinciden en que la moción servirá precisamente para saber si el dirigente de la izquierda es capaz de acentuar su perfil presidenciable con propuestas y un cambio en las formas, después de que sus propios aliados lo hayan afeado por su actitud hacia potenciales aliados como el PSOE.

“Nosotros estamos sembrando la idea de que hay una alternativa. Si el PP quiere atrincherarse, taparse los ojos y hacer como si no pasara nada, lo único que está haciendo es comprar tiempo”, dijo hoy el secretario de Análisis Estratégicos y diputado de Podemos, Íñigo Errejón, quien retó a Rajoy a subir a la tribuna a defender la moción en su contra.

Desde el PP, el vicesecretario general de Comunicación del PP, Pablo Casado, afirmó que su partido afronta la moción con “total tranquilidad”, puesto que la iniciativa “no va a valer para nada”, por no contar ni con los votos ni con un programa, mientras Podemos tendrá que “seguir pugnando por el liderazgo de la oposición”.

Al líder del PSOE no le gustó nada la actitud de Iglesias, quien tras presentar su moción ofreció retirarla si los socialistas presentaban una propia.

Sánchez es consciente que en el futuro el PSOE tendrá que llegar a acuerdos con Podemos y está dispuesto a hacerlo, pero piensa en el largo plazo, en el momento en que su partido esté más reforzado. Por ahora cree que las condiciones no están dadas y que Rajoy -salvo algún imponderable vinculado con la corrupción-, terminará su mandato.

El próximo domingo será ratificado como líder tras haber recuperado el control del PSOE gracias al voto de la militancia. Su objetivo son las próximas elecciones, enfrentándose a un candidato distinto a Rajoy, según explican en su entorno.