Retoman esta semana el debate de la nueva ley electoral

La Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara, en la que es mayoría el oficialista Partido Democrático, discutirá este jueves 1 de junio el texto de una nueva ley electoral que «armonice» los dos sistemas electorales vigentes en Italia, el Consultellum o Porcellum modificado (para Senadores) y el Consultellum bis o Itallicum modificado (para Diputados).

En ese marco, este domingo el opositor Movimiento Cinco Estrellas, segunda fuerza en el Parlamento, decidió, luego de una consulta online con sus afiliados, apoyar una ley que tenga como «modelo» al sistema alemán, publicó en su blog el líder del M5E, Beppe Grillo, y a la que los medios ya denominan «Tedescellum».

Así, el PD y el M5E sumarán el apoyo de la derechista Fuerza Italia de Silvio Berlusconi para consensuar un texto electoral que plantee un sistema mixto, que incluya una mitad a «lista cerrada» y otra proporcional de asignación de bancas y con un piso mínimo del 5% para la entrada de fuerzas al Parlamento y que sea igual para los 310 Senadores y los 630 Diputados.

De concretarse el consenso entre las tres fuerzas mayoritarias del país, la ley podría ser tratada en el recinto de Diputados el próximo 1 de junio, indicaron fuentes legislativas a Télam, que ubican en torno a los 400 votos (casi 65%) el posible apoyo a un texto de «unidad».

Actualmente, el «piso» legislativo es de 8% para el Senado y 3% para Diputados, por lo que su «armonización» podría dejar fuera del Parlamento a partidos minoritarios hoy considerados clave en el sostén de la coalición electoral, como la Alternativa Popular del canciller Angelino Alfano.

Con ese escenario, voceros de la AP y de otras fuerzas de centroizquierda escindidas del PD resaltaron que una norma con ese piso del 5% provocaría el retiro de sus agrupaciones de la amplia coalición encabezada por el Partido Democrático que hoy sostiene al gobierno de Paolo Gentiloni como Premier, publicó este lunes el portal RaiNews.

Según anunció Grillo al dar a conocer el respaldo del 90% de sus afiliados al «modelo alemán», la idea del M5E es convocar a elecciones para el 10 de septiembre, antes de lo que consideran la «fecha fatídica» del 15 de ese mes, cuando se dispararía la claúsula gatillo que otorga una pensión vitalicia a los diputados y senadores electos en 2013 y que ese día cumplirán los 4 años y medios en sus bancas que habilita el cobro.

La legislatura actual, que asumió a inicios de 2013, tiene su «vencimiento natural» en febrero de 2018, aunque el presidente Sergio Mattarella tiene la obligación de convocar a nuevos comicios si se disuelve el gobierno de Gentiloni, una hipótesis sólo probable si se confirman y amplían las posibles escisiones de la coalición de gobierno.

Por otro lado, de acuerdo a la Constitución, la ley de presupuesto debe llegar a las Cámaras entre el 1 y el 15 de octubre, lo que dificulta la posibilidad de una renovación legislativa para esas fechas, como sucedería en caso de un voto en septiembre.

De acuerdo a las últimas encuestas, el PD y el M5E aparecen «cabeza a cabeza» con cerca de un tercio del electoral cada uno, con la fuerza berlusconiana en tercer lugar, aunque con posibilidades de crecer si logra fusionar en un bloque a las otras propuestas de derecha, como la Liga norte de Matteo Salvini y los Hermanos de Italia de Georgia Meloni.

De todas formas, como el texto que propone el «modelo alemán» no incluye por el momento la posibilidad de otorgar un «premio de mayoría» a la fuerza más votada, la necesidad de acuerdos parlamentarios será clave para al formación de cualquier gobierno en una hipotética elección.

Por el momento, además, solo el PD cuenta con un candidato para Primer Ministro consolidado: su secretario general y Premier hasta diciembre pasado, Matteo Renzi, gran vencedor de las primarias de la fuerza de centroizquierda a fines de abril.

En el M5E, en tanto, el diputado y vicepresidente de la Cámara de Diputados Luigi Di Maio balnqueó su intención de ser candidato, mientras que las ganas del tres veces Premier Berlusconi de volver a ocupar la jefatura del Palazzo Chigi chocan contra la sentencia del tribunal europeo que lo inhabilitó para presentarse a cargos públicos hasta 2019, más allá del recurso que presentó en esa línea para poder candidatearse en las próximas elecciones.