Tribunal de Moscú ordenó el bloqueo en toda Rusia de la aplicación de mensajería Telegram

“La decisión es de cumplimiento inmediato”, se afirma en el dictamen judicial citado por la agencia de noticias rusa Interfax, en una medida tomada a pedido de Roskomnadzor, el regulador ruso en el campo de las comunicaciones.

El organismo exigió el bloqueo de la app después de que el Servicio Federal de Seguridad (FSB, la antigua agencia de inteligencia KGB) de Rusia estableciera que la organización Telegram Messenger LLP no cumple con sus obligaciones legales como organizador de la difusión de información.

La legislación rusa obliga a los proveedores de servicios de mensajería a revelar, a petición de las autoridades, los datos para desencriptar las comunicaciones de sus usuarios, para poder acceder a sus mensajes.

La decisión judicial señala que el bloqueo de la aplicación podrá ser levantado si entrega al FSB los códigos de cifrado de las comunicaciones entre sus usuarios, informó la agencia de noticias EFE.

Sin embargo, el creador de Telegram, el ruso Pavel Durov, adelantó que no le facilitará a las autoridades el acceso a los mensajes, al afirmar que “la privacidad no está a la venta, y los derechos humanos no deberían verse comprometidos por temor o avaricia”.

“El poder que tienen los gobiernos locales sobre las corporaciones de TI se basa en el dinero. En un momento dado, un gobierno puede bloquear sus acciones al amenazar con bloquear las fuentes de ingresos de sus mercados y forzar a estas compañías a hacer cosas extrañas (recordá cómo el año pasado Apple trasladó los servidores de iCloud a China)”, argumentó Durov en un mensaje a través de la app.

“En Telegram, tenemos el lujo de no preocuparnos por las fuentes de ingresos o las ventas de anuncios”, remató, en referencia a que la organización no es una empresa comercial sino un servicio sin fines de lucro.

Meses antes, Roskomnadzor había publicado una carta abierta a Durov en la que le conminaba a registrar la compañía como medio de difusión de información bajo amenaza de bloquear su servicio en el país.

En 2014, Durov se marchó de Rusia tras denunciar presiones de los servicios de seguridad para que revelara información sobre grupos de la oposición que empleaban la red social VKontakte, conocida como “el Facebook ruso”, desarrollada por él en 2006.

Durov, que en 2013 creó Telegram junto a su hermano, declaró en su momento que no compartiría datos o códigos con terceros, incluidos los gobiernos.

El servicio de mensajería, cuyo éxito ha crecido muy rápidamente, está -al igual que otros servicios de comunicación encriptados, como WhatsApp- en el punto de mira de varios gobiernos, que lo acusan de garantizar la privacidad de las comunicaciones entre miembros de organizaciones extremistas.

Disponible en más de 20 idiomas, Telegram, con sede actualmente en Dubai, cuenta ya con más de 200 millones de usuarios en todos el mundo.Un tribunal de Moscú ordenó hoy el bloqueo en toda Rusia de la aplicación de mensajería Telegram, que cuenta con más de 200 millones de usuarios en todo el mundo, por negarse a desencriptar los mensajes para que las autoridades puedan acceder al contenido de los mensajes de sus usuarios.