Trump calificó al ex director del FBI James Comey de “bola de baba desleal”

El presidente de Estados Unidos calificó hoy al ex director del FBI James Comey de “bola de baba desleal” y “uno de los peores” directores de la agencia federal de investigaciones, en un mensaje en Twitter donde anticipó su critica al aún no publicado libro de memorias del cesado funcionario, donde compara al republicano con la mafia.

“¡Fue un gran honor despedir a James Comey!”, escribió Trump en el tuit, donde define al ex líder del mítico FBI como una “bola de baba desleal que fue, como demostró el tiempo, un terrible director del FBI”.

Según el presidente estadounidense, el “manejo (que hizo Comey) del caso Hillary Clinton, y los eventos que lo rodean, pasarán a ser uno de los peores “trabajos de chapucería” de la historia.

En sus memorias que aún no han salido a la luz, Comey compara el liderazgo ejercido en la Casa Blanca con el de las organizaciones mafiosas que combatió en los años que actuó como fiscal.

En un tuit publicado minutos antes, Trump sostenía que Comey “es un soplón y mentiroso”, y que “prácticamente todo el mundo en Washington pensó que debía ser despedido por el terrible trabajo que hizo”.

Según este tuit, el exdirector “filtró información clasificada, por la cual debería ser procesado. y mintió ante el Congreso bajo juramento”.

Medios estadounidenses adelantaron hoy partes de las memorias de Comey tituladas “A higher loyalty” (“Una lealtad superior”), un guiño evidente a la “lealtad” que el ex director del FBI asegura que Trump le exigió antes de despedirlo hace casi un año, informó la agencia de noticias EFE.

“El círculo silencioso de asentimiento. El jefe en completo control. Los juramentos de lealtad. La concepción del mundo del nosotros contra ellos. La mentira sobre todas las cosas, grandes y pequeñas, al servicio de algún código de lealtad que pone a la organización por encima de la moralidad y de la verdad”, escribe Comey.

Todo ello, asegura Comey, le trasladó al pasado, a su “carrera como fiscal contra la mafia” en Nueva York.

En el libro, Comey también relata una obsesión del presidente con un polémico informe no verificado de un espía británico, en el que se recogía que en 2013 Trump contrató a varias prostitutas rusas en Moscú para protagonizar una escena bizarra.

Según ese documento, Trump ordenó a las prostitutas que orinaran en el colchón de la misma suite presidencial del Hotel Ritz Carlton en la que se habían hospedado el entonces presidente, Barack Obama, y la primera dama, Michelle, durante una visita a Moscú.

El ex director del FBI asegura en sus memorias que Trump le habló sobre este episodio de las prostitutas al que se refería como “la cosa de la lluvia dorada” en al menos cuatro ocasiones a lo largo de los poco más de cuatro meses en los que coincidieron.

Trump, según Comey, “negó las acusaciones, preguntando -de forma retórica, asumo- si le parecía ese tipo de hombre que necesita contratar a prostitutas”.

También le pidió que el FBI investigara el asunto para demostrar que era falso, ya que “le preocupaba que hubiese ‘incluso un 1% de posibilidades’ que su mujer, Melania, pensase que era cierto”.

El despido de Comey fue muy polémico porque el ahora ex director del FBI estaba liderando la investigación sobre la presunta injerencia de Rusia en las elecciones a la Casa Blanca que ganó Trump y los posibles nexos entre la campaña del magnate y el Kremlin.