Trump impone un arancel que desata conflicto comercial con China, México y Corea del Sur

La decisión del presidente de EEUU, Donald Trump, de imponer un arancel especial sobre las importaciones de paneles y células solares desató un conflicto comercial, inicialmente con su vecino México, que anunció que utilizará “todos los recursos legales” para que Washington cumpla “con sus obligaciones internacionales”, al que hoy se sumaron China y Corea del Sur.

La medida llega a pocas horas del inicio formal de la sexta ronda de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC).
China y Corea del Sur se sumaron hoy a las críticas y advertencias de México, según informó la agencia de noticias DPA.

El ministro de Comercio surcoreano, Kim Hyun-chong, anunció que presentará una queja formal ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), tras calificar las medidas estadounidenses como “injustas”, según señaló el funcionario en un encuentro con representantes de la industria.

Los fabricantes de electrodomésticos surcoreanos Samsung y LG, así como las empresas chinas de paneles solares, se verán fuertemente afectadas por las medidas, que buscan proteger a las compañías estadounidenses de la competencia extranjera como parte de la agenda.

El Ministerio de Comercio de China, en tanto, afirmó que la decisión perjudica el comercio mundial e ilustra “el proteccionismo comercial excesivo y frecuente” de Washington, según un comunicado de Wang Hejun, director de una oficina de investigación sobre comercio del ministerio.

Los aranceles a los paneles solares (aprobados ayer) comienzan en un 30 por ciento e irán bajando gradualmente a un 15 por ciento en los próximos cuatro años.

Junto a otros miembros de la OMC, China defenderá sus intereses legítimos”, añadieron las autoridades.

Previamente había protestado México, cuyo gobierno utilizará “todos los recursos legales” a su disposición para apelar la decisión, en particular, respecto de la compensación prevista en el artículo 802.6 del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), según la Secretaría de Economía.

El acuerdo, también llamado Nafta (por sus siglas en inglés), está vigente entre México, Estados Unidos y Canadá desde 1994, pero se está renegociando desde agosto, sobre todo por impulso de Trump, su mayor crítico.

La Secretaría de Economía lamentó la decisión de Washington y señaló que va en contra de lo indicado por la Comisión de Comercio Internacional de dicho país (USITC, por sus siglas en inglés).

Esta Comisión -agrega la Secretaría mexicana- que concluyó que las importaciones de lavadoras mexicanas no perjudican la industria estadounidense.
De acuerdo con datos oficiales citados por México, en 2016 Estados Unidos importó de ese país 278 millones de dólares en lavadoras y 1.127 millones de dólares en paneles solares.

El Gobierno mexicano calificó de “lamentable” la decisión de no excluirlo de esta medida.

Al anunciar las medidas, el representante de Comercio estadounidense, Robert Lighthizer, lanzó un escueto mensaje en que dijo que la decisión de Trump sigue las recomendaciones de sus asesores.

“La acción del presidente vuelve a dejar claro que la Administración Trump siempre defenderá a los trabajadores, campesinos, rancheros y negocios estadounidenses”, dijo Lighthizer.

Trump opina que Estados Unidos se ve perjudicado en el comercio internacional por sus socios y afirma que la producción barata en el extranjero destruye puestos de trabajo.

Pero sus medidas son altamente polémicas y los aranceles se aplican en base a una ley norteamericana que lleva años sin usarse y que podría ir contra las reglas de la OMC.

Los expertos alertan además de la posibilidad de medidas de represalia y graves conflictos comerciales.