Un fin de 2017 con aroma a 2018 – Por Leandro Renou

 

Los últimos tres meses del año empezaron a dar la pauta de cómo será el inicio del año próximo. Un período que se vislumbra complejo en algunos puntos particulares, y estará alejado de la dinámica expansiva que hubo en el reciente año electoral. Por un lado, se viene una pelea compleja entre los sectores de la producción y el Gobierno Nacional por el esquema de tasas récord y metas de inflación que impone el Banco Central. Ya lo han expresado los industriales de la UIA en su última reunión en Parque Norte. Y lo graficó en carne viva el líder de TN Plátex, el textil Teddy Karagozian. El dirigente expresó que, en el corto plazo, las tasas del BCRA tendrán el mismo efecto que la tablita de Machinea y el 1 a 1 de Cavallo. Algunos lo consideraron exagerado, por la mayoría respalda la idea.

Los empresarios fabriles creen que las tasas no solo no producen un efecto significativo en la baja de la inflación, sino que además retrasan más la inversión local, generando un desembarco de capitales golondrina que llegan a apostar a las Lebacs.

Ese frente tiene un problema serio para la perspectiva industrial: es el presidente de la Nación, Mauricio Macri, el que respalda a Federico Sturzenegger. Por otro lado, muchos dudan además del esquema de toma de deuda, a la que consideran peligrosa.

En el escenario actual, el Gobierno parece haber ganado más en el terreno político que en el económico. Alcanzó buenas alianzas para votar leyes clave, y con algunos cambios que les prometió a los sectores corporativos se permitió alinear expectativas positivas en torno a una gestión que, para la mayoría, aún carece de decisiones fuertes.

Ese plafón es lo que le permitirá, en la primera parte del 2018, surfear un contexto complejo en el que habrá desaceleración de los desembolsos en obra pública, siendo este sector el que el Gobierno más utilizó como puntal de la incipiente recuperación económica. Para los CEOS, que respaldan la gestión Cambiemos, se necesitan modificaciones de fondo que hoy no están. Y sigue en el aire el enorme enigma de las inversiones, los vicios de las tasas del Central y el nivel de la inflación, que ya confirmó no llegar a la meta del 10% que Nación se había planteado para el 18.