Pensado principalmente para la agricultura a pequeña escala, el material fue desarrollado para responder a una necesidad de los productores locales: contar con una variedad adaptada a los suelos y condiciones ambientales de la región, capaz de combinar buenos rendimientos, calidad nutricional y la posibilidad de conservar semilla para futuras campañas.
Adrián de Lucía, investigador del INTA e integrante del equipo de Cultivos Anuales de la Estación Experimental Cerro Azul, explicó que el objetivo del trabajo fue reunir en una sola variedad las características más valoradas por los productores y corregir algunas limitantes observadas en materiales locales.
“Nuestra idea fue mejorar ciertas características de las variedades que ya utilizaban los productores, como la altura de la planta, el rendimiento y la calidad del grano, para ofrecer un material que pudiera responder mejor a las expectativas productivas de las chacras misioneras”, señaló De Lucía.
Bautista INTA es una variedad de granos dentados colorados obtenida a partir del cruzamiento de materiales tropicales y locales. Presenta un ciclo intermedio de aproximadamente 120 días, una altura cercana a los 2,5 metros y mazorcas con 16 hileras de granos grandes, protegidas por una buena cobertura de chala que reduce los problemas de pudrición asociados a las elevadas precipitaciones características de la región.

