El Boca del entrenador Jorge Almirón tendrá una semana clave debido a que disputará la tercera fecha del Grupo F de la Copa Libertadores y visitará a River el próximo domingo en el Monumental para una nueva edición del Superclásico.
El equipo de La Ribera, que viene de cortar la mala racha que arrastraba en el certamen local al vencer a Racing por 3 a 1, lidera su zona en la Libertadores con cuatro puntos junto a Colo Colo, que será su rival este miércoles en Chile desde las 21.
El elenco dirigido por Almirón buscará un buen resultado que le permita continuar con sus aspiraciones de asegurarse la clasificación a los octavos de final de la competencia continental lo antes posible, pero tendrá parte de la mente en el encuentro con River por tratarse de un partido trascendental.
La idea del entrenador es apelar a los titulares en ambos partidos, mientras que tendrá a disposición al delantero Luca Langoni, quien se recuperó de una lesión muscular grado 1 en el isquiotibial de la pierna derecha.
Además, el mediocampista Martín Payero tendrá acción en Chile pero no podrá decir presente en el Monumental, dado que fue expulsado frente a Racing y deberá cumplir una fecha de suspensión.
Boca acumula 18 puntos en lo que va de la Liga Profesional y se ubica a 16 unidades del líder, que es justamente River, por lo que, sumarse a la pelea parece una utopía para los dirigidos por Almirón, pero eso no le resta importancia al Superclásico de cara al futuro del elenco de La Ribera.
El propio técnico de Boca calentó la previa del partido al compartir una historia en su cuenta de la red social Instagram con un audio que rezaba: «Garpa que Boca esté mal y que River está bien, porque Boca es el más grande de la Argentina. Cuando gana Boca, no le sirve a nadie. Cuando pierde, están todos gritando los goles. Si juegan Boca contra River y gana River, el título es que perdió Boca».
«Sabias palabras», agregó Almirón para ratificar el mensaje a pocos días de lo que será una prueba de fuego para