El conflicto salarial de la Policía de Santa Cruz continúa abierto pese a que el gobierno de Claudio Vidal intentó darlo por encaminado, mientras los efectivos autoconvocados reclamaban una reunión directa con el gobernador y denunciaban la ruptura de los canales de comunicación con el Ejecutivo.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, los manifestantes rechazaron la recomposición dispuesta unilateralmente por resolución y cuestionaron que una parte del nuevo esquema esté integrada por conceptos que no beneficiarían de la misma forma al personal retirado.
El Gobierno provincial elevó el salario de bolsillo de un agente sin antigüedad desde $1.182.351 hasta $1.746.634. La medida fue adoptada después de siete reuniones y 15 propuestas que, según la versión oficial, no permitieron alcanzar un acuerdo dentro del Consejo del Salario.
Al anunciar el aumento el 11 de julio, la administración de Vidal aseguró que el gobernador encabezaría personalmente reuniones con efectivos de distintas jerarquías y destinos. Once días después, los autoconvocados todavía reclamaban ser recibidos por el mandatario para destrabar el conflicto.
La comisaria Lidia Mario, una de las referentes del sector, sostuvo que Río Gallegos, El Calafate, El Chaltén, 28 de Noviembre y Río Turbio continuaban movilizados. También exigió garantías de que no habrá sanciones ni represalias contra quienes participaron de las protestas.

